domingo, 5 de enero de 2014

¿Qué ocurrió con Simón del desierto?

El diablo como una bonita campesina.
Siempre que se menciona esta película de Buñuel, se dice que no se pudo terminar porque el productor, Gustavo Alatriste, se quedó sin dinero. Muchos añaden que de ahí viene ese final tan brusco que tiene la película. La realidad es que las dos cosas son falsas. Pero vayamos paso a paso.
El guión:
Aunque Buñuel dijera: Escribí un guión completo para una película de largo metraje. Por desgracia, Alatriste tropezó con algunos problemas financieros durante el rodaje, y hube de cortar la mitad de la película,[1] no se ajusta a la verdad de los hechos.
La primera noticia que tengo de la película es una carta de Buñuel a Paco Rabal de 21 de septiembre de 1960 en la que le dice:
Voy a realizar un sketch para Alatriste y quisiera terminarlo a fines de Octubre y así estar listo para el viaje. Ese sketch en cuatro rollos refleja unos días de la vida de San Simeón el Estilita que vivió en Siria en el si­glo V y que pasó treinta años en lo alto de una columna de veinte metros de altura. Los diálogos serán en latín.[2] (el subrayado es mío)
Cuando Buñuel volvió de Europa tras el rodaje de Diario de una camarera, Alatriste le propuso filmar lo que él llamaba “Dos películas libres”, que venía a recordar el recientemente frustrado proyecto de Buñuel Cuatro misterios. Esta vez, en vez de cuatro historias serían dos, con dos directores y con Silvia Pinal, su esposa, como estrella. El de Buñuel estaría basado en la vida de Simeón el Estilita.
Pues bien, dos meses antes de empezar dicho rodaje, Buñuel, en carta del 21 de septiembre, le dice a su amigo Rubia Barcia:
Ahora voy a realizar un sketch en cuatro rollos sobre San Simeón el Estilita para la solitaria firma de Alatriste del Sur[3]. (el subrayado es mío) El rodaje de la película se realizó entre noviembre y diciembre de 1964.
El productor, Gustavo Alatriste, declaró: “originalmente se trataba de que tuviera dos partes, cada una de 45 minutos, y dos directores.”[4]
El hermano del guionista, Fernando de Castro, dijo: Simón del desierto iban a ser tres partes y como Gustavo Alatriste se quedó sin dinero, lograron alargar el montaje de una de ellas hasta 42 minutos y quedó así como un mediometraje.[5]
Eduardo Macgregor, que actuó en la película comentó: el guión original de Simón del desierto era muy corto, y tengo entendido que Julio Alejandro fue enriqueciendo a última hora algunos diálogos. A ello se sumaba efectivamente una notable capacidad improvisadora de Buñuel y una enorme habilidad para integrar cualquier elemento que pudiera surgir sobre la marcha.[6]
El diablo como una "niña"
Las escenas no rodadas del guión original de la película, apenas hubieran alargado esta en cinco minutos o poco más. Por otra parte, el número de páginas de que consta el guión original de la película es de 78/79  páginas, mientras que su película anterior Diario de una camarera, tiene 131 y la posterior, Belle de jour, 127/169) (las dos cifras es porque hay dos ejemplares)
O sea, lo que Buñuel estaba rodando no era un largometraje, sino un mediometraje.
El rodaje.
Los problemas durante el rodaje de la película fueron constantes. El primero por el lugar de rodaje, en una zona semidesértica con un sol implacable. Luego los problemas económicos.
Como éstos se presentaron, desde el principio, lo que se filmó se filmó a la carrera y con pri­vaciones. Imposible trabajar con rigor en tales circunstancias. La gravedad con que debía enfocarse el tema fue suplida por un tratamiento casi totalmente humorístico. [7]
Estos problemas económicos hicieron que algunas escenas no se llegaran a rodar, sobre todo las de efectos especiales. Simón del desierto tiene efectos especiales a los que he tenido que renunciar por falta de medios. Los estudios mexica­nos son inmejorables como locales, pero el material es de hace veinticin­co años. Se ha quedado anticuado. Todo es viejo y la maquinaria chi­rría. He tenido suerte en esta última película pudiendo disponer de la grúa. Era indispensable, ya que Simón pasa toda la película en lo alto de la columna, fijo, y hay una serie de diálogos con las personas que desde abajo le piden favores. El diablo que viene a tentarlo sí que se mueve, y entonces la cámara con la grúa podía acompañarle […]Hay escenas en que los cielos al fondo de Simón no guardan rac­cord. En una misma escena hay nubes y cielo azul. No podía esperar a que hubiese unidad. Esto apenas se nota tras el trabajo de laboratorio, pero existe. En la peregrinación necesitaba unas quinientas personas y sólo tuve ochenta. La mayoría eran inditos en vez de sirios y tuve que ponerlos muy lejos para que no se notara su raza. Había que falsearlo todo para que pareciese que la peregrinación era mayor y cubriese la superficie necesaria. He rodado la película en dieciocho días.[8]
El diablo como bruja.
A Buñuel le hubiera gustado darle un mejor acabado a la película, pero tal y como el dijo: No he tenido nunca una producción más pobre.[9] Aunque Gustavo Alatriste era un producto poco serio (en la producción de Viridiana emitió dos cheques sin fondos), Buñuel siempre lo defendió:
Gustavo Alatriste es un amigo…Es el mejor productor que he tenido, pues gocé de libertad total tanto en la elección de los argumentos como en la realización. He hecho para su compañía (compuesta por él solo) tres films de asunto original: Viridiana, El ángel exterminador y Simón del desierto. En este último trabajo tropecé, en efecto, con grandes dificultades, principalmente debidas a las deficiencias técnicas de los estu­dios. Gustavo Alatriste no ha dejado nunca de satisfacer sus compromisos económicos ni conmigo ni con los empleados y trabajadores de esas tres producciones. El hecho de que un día, durante los exteriores, el restaura­dor se negará a darnos de comer —cosa que no llevó a cabo—, se debió a su petición de que se le pagará por adelantado la comida de nuestra gente. Ni el productor ni el jefe de producción estaban allí cuando eso ocurrió.[10]
El hermano del guionista declaró: “las razones que dio el propio Buñuel –la película se paró por problemas económicos- han sido negadas por la mayor parte de los que intervinieron en ella, pero como –a diferencia de otras ocasiones las versiones de Julio Alejandro [guión], de Silvia Pinal, de Gustavo Alatriste, y de Gabriel Figueroa [fotografía]-…son diferentes entre sí, no me atrevo a inclinarme por ninguna de ellas, aunque parece fuera de toda discusión que fue un rodaje muy conflictivo, y que las localizaciones estuvieron claramente equivocadas…”[11]
Las escenas, previstas en el guión y que no se rodaron son:
·         Los dos peregrinos a Santiago de Compostela hablando con Simón-
·         Simón frente a una tempestad de viento y arena.
El diablo como el "Buen Pastor"
·         El frustrado intento de darle la comunión arriba en la columna.
·         Una escena con una “nube” de moscas.
·         La escena de la nieve.
·         La vuelta al desierto y el estallido de la columna (final previsto).
Aparte hay también algunos planos que tampoco se rodaron. De las seis escenas anteriores, cuatro eran con efectos especiales, igual que algunos planos de los que no se rodaron.
La escena final de la película.
La escena del cabaret/sala de baile con que termina la película, estaba en el guión original que manejaba Buñuel. No se improvisó por problemas económicos. Federico Arana, uno de los componentes de “Los Sinners”, el grupo musical que actuaba en esa escena final dijo: “estaba a punto de hacer las maletas para largarme a “triunfar” a la meca del rock con los malhadados Sinners, el administrador del Milleti nos contó que Luis Buñuel acudiría al café para vernos actuar. Apareció con la puntualidad deseable en las personas bien nacidas y, de buenas a primeras, nos advirtió que necesitaba un reventón a gogó para su nueva película. Según me dijo, se llamaría “San Simeón el Estilita” y estaría estelarizada por quien, andando el tiempo, se convertiría en suegra de nuestro baterista: Silvia Pinal. Luego de las debidas consultas, Buñuel seleccionó una pieza instrumental de mi autoría llamada “Rebelde radiactivo”, número bastante agitado, mordiente y salvaje que habíamos grabado en RCA un par de años antes, cuando apenas estábamos aprendiendo a tocar. Por insolvencia económica del productor, la tal pieza dio pábulo para la abrupta escena final de la película, solo que, dadas las desproporcionadas pretensiones monetarias del administrador, en lugar de filmarse en el café Milleti se tuvo que rodar en los estudios Churubusco.[12]
Así pues, antes del rodaje de la película, ya tenía previsto rodar esta escena en el local Milleti, la canción “Rebelde radiactivo” con Los Sinners. Lo que cambió fue que se rodó en los estudios Churubusco, en vez del local, por problemas económicos.
Lo que sí modificó Buñuel, después de ver a Los Sinners fue el guión. El realizador hizo unas modificaciones en dicha escena final. En  la edición del guión editada por Orion Press escribió[13]:
LA COSA: Tú aquí… ¡Qué sorpresa!
El diablo como la Cosa
SIMÓN: Hola, diablillo… Siéntate… ¿Esperas a alguien?
LA COSA: Sí… A un idiota… Mi novio… (Aparece el camarero, pero antes de que diga algo, la Cosa pide.) Una coca cola. (Mira a Simón de arriba a abajo con aire amistoso.) ¿Dónde has estado, hombre? Hace años que no te veo. (De pronto, recuerda algo.) ¿Y esa novela autobiográfica… cómo va?
SIMÓN: ¡Del demonio! Nunca saldrá… ¡Estoy colgado!
(La Cosa replica con fingida solemnidad.)
LA COSA: ¡El mundo ha perdido a un gran escritor! (y después añade seriamente) Y pensar que tenías tantos ideales… ¡y tan fuertes algunos!
SIMÓN: La chair est triste, hélas! Et j’ai lu tous les livres[14]
LA COSA (Riéndose.): Ahora no crees ni en ti mismo. Mal asunto, Simón. (Ve que alguien se aproxima.) Mira… ¡Aquí está mi idiota!
En el guión editado por L’Avant Scène pone lo que se rodó[15]:
LA COSA:¿En qué piensas Simón?
SIMÓN: (alzando los hombros). En nada (hace un gesto señalando la pista de baile) ¿Cómo se llama este baile?
LA COSA: (panorámica hacia ella, riendo) ¡”Carne radiactiva”!
Simón frunce el ceño.
LA COSA: Es la última danza. ¡La danza final!...¡La danza final!...
Hace un gesto de repulsión que recuerda sus anteriores exorcismos.
SIMÓN: ¡Vade retro!
LA COSA: ¡Vade ultra!
Un hombre sale de la multitud e invita a la Cosa a bailar.
SIMÓN: Diviértete…, yo me vuelvo a casa.
El diablo como una chica moderna
Simón sentado llama al camarero.
LA COSA: Harías mejor quedándote aquí.
SIMÓN: ¿Por qué?
LA COSA: ¿Dónde irías?...Debes quedarte aquí…
Ella se va a bailar y se vuelve hacia el y dice:.
LA COSA: Más vale que te quedes aquí hasta el final. 
Se vuelve a poner a bailar frenéticamente.
Buñuel declaró: No es una película terminada… como la historia quedó interrumpida, busqué un final que no fuera Simón rezando en su columna, pues eso ya lo habíamos visto... Me hubiera gustado darle un mejor acabado a la película. Tuvimos muchos problemas imprevistos… Se rodó en 18 días. No había más plata para el rodaje. Entonces cambié el guión en una noche, lo reduje a la mitad y terminé el filme[16]. (El subrayado es mío) Como hemos visto hasta ahora, lo que dijo Buñuel no es totalmente cierto.
Esta escena no era la última en el guión original. Le seguía otra escena en la que Simón volvía al desierto, en la columna había un cartel publicitario y estallaba en pedazos.
La supuesta segunda parte de Simón del desierto.
Sobre lo que iba a tratar esa supuesta segunda parte de Simón del desierto se han escrito cosas muy diversas:
·         En la segunda parte —que ya no haré— preveía que Simón —tras haber sido llevado a un club del sur de Nueva York— era devuelto por el demonio a su tiempo. Allí moría en pecado mortal, tras sucumbir a las tentaciones de la carne. Esto ya no lo rodaré. Le dije al productor que si no la presentaba en Venecia la terminaría, pero ahora ha pasado la oportunidad.[17]
·         Sadoul habla de otro final: el diablo tomaría el lugar del anacoreta en la columna para descarriar a los fieles. [18]
·         Simón vuelve al desierto y tras su muerte, se desencadenaba una guerra entre dos naciones, que se disputaban las reliquias de Simón una vez muerto, en ironía (derecho de la propiedad) que no puede ser más buñuelesca.[19]
·         Luego del final actual, Simón regresa a Nueva York, donde ha estado bailando en la “boite” y se pone otra vez en lo alto de la columna. Pero ya está en pecado mortal. Simón baja alguna vez de la columna y es sustituido por el Diablo, al que adoran las gentes que no saben nada del cambio. Al final de muchos años, Simón se muere en la misma columna, mientras abajo, los soldados romanos se disputan ya por su cadáver.[20]
Simón haciendo penitencia sobre una pierna
·         Al parecer, una versión temprana del guión terminaba la película con un meteorito aplastando a Simón sobre su columna acabando con él.
·         Simón debía terminar en una columna más grande, de veinte metros, al lado del mar, donde llegaban los jerarcas de la Iglesia.[21]. Me hubiera gustado terminar con la muerte de Simón senecto en lo alto de una columna de veinte metros.[22]
·         Una visita (histórica) del emperador de Bizancio.[23]
Después del rodaje.
Como ya hemos visto, originariamente la película era un mediometraje. De lo que no estoy seguro es si iban a ser dos o tres partes en un principio.
Unos días después de haber terminado el rodaje Buñuel le escribió a Paco Rabal, 11 enero 1965: He terminado el film con cinco rollos que resulta ¡vive Dios! extraño a placer y es posible que lo complete hasta darle un metraje normal de hora y media. Veremos.[24]
          Al tener la película 5 rollos le que faltaba otro mediometraje que la complementara, para hacerla proyectable en los cines: Le pedí a Alatriste que si quería podía convertirlo en diez, con tal de que no la presentase, como así lo hizo, al Festival de Venecia de 1965.[25] Incluso se ofreció para terminarlo de forma gratuita.
En junio de 1965, antes de que la película se presentara en el Festival de Venecia, Gustavo Alatriste dijo: originalmente se trataba de que tuviera dos partes, cada una de 45 minutos, y dos directores. Para la segunda se había pensado en Vittorio De Sica y, después, en Stanley Kubrick, pero finalmente no pudo hacerse con ninguno. La posibilidad de que esta segunda mitad se realice es incierta, así como lo son también los planes y la posibilidad de llevarla al festival de Venecia de 1965.[26]
Simón que no quiere ser ordenado sacerdote
Buñuel declaró: Simón la he dejado en cuarenta y cinco minutos por problemas económicos, pero también porque al ser una historia lineal podía terminar ahí... Le dije al productor que si no la presentaba en Venecia la terminaría, pero ahora ha pasado la oportunidad[27].
¿Por qué no rodó Buñuel la segunda parte de Simón del desierto?
¿Por qué no se rodó esa segunda parte a la que se ofreció Buñuel, para llegar a los 90 minutos y facilitar su distribución?
Aquí entra en escena un nuevo personaje: Silvia Pinal. Con motivo del lanzamiento del DVD de la película en la colección Criterion, aparecía en el disco de los extras una entrevista con Silvia Pinal. En el análisis que Tim Lucas hizo de este lanzamiento en la revista Sight and Sound de abril de 2009 lo cuenta así:
“Buñuel siempre dijo que [el productor Alatriste] se quedó sin fondos, pero aquí [Silvia] Pinal asume la culpa, explicando que se había enamorado de la película de episodios Ayer, hoy y mañana (1963) de Mastroianni/Loren y propuso a su marido y Buñuel que colaboraran en una película de episodios para ella. Buñuel estuvo de acuerdo, pe
El pastor enano y el monje lego Matías.
ro sugirió que encontrara otros dos directores importantes a cargo de los otros dos episodios. Su primera elección, astuto diablo, fueron Fellini y Jules Dassin, a quienes les encantó la idea pero preferían trabajar con sus propias esposas, Giulietta Masina y Melina Mercouri –como él debía saber que ocurriría. Obviamente divertido, Buñuel sugirió a Pinal que se retiraba, para que su marido pudiera dirigir su episodio. Con la intención de que el proyecto fuera para su lucimiento, y ofendida por la falta de apoyo de Buñuel, Pinal retiró su apoyo a la película [Simón del desierto]. La historia no solo suena a convincente, sino que suena a propia de Buñuel.
         Conociendo el sentido del humor de Buñuel, la historia tiene todos los visos de ser verdad. Además Silvia Pinal (recordemos, la esposa del productor Alatriste), no se iba a echar la culpa si no la tuviera. El resto de la historia ya lo conocen. Alatriste presentó la película en el Festival de Venecia, le dieron el León de oro y una vez que la película ya había sido exhibida, Buñuel no quiso saber nada de ella.
En el mismo sentido apuntan unas declaraciones de Gabriel Figueroa: "Ese fue un mal plan del productor. En principio queria hacer tres cuentos, uno con Fellini, otro con Bergman y otro con Buñuel. Si él hubiera propuesto eso desde el principio, quizás habría salido bien. Pero lo hizo cuando Buñuel había hecho el suyo y los demas ya no quisieron entrar...La película era muy corta. Nunca hubiera podido dar para una hora y media."[27a]
¿Se ha pensado completar el film con otro episodio?
Sí. El productor quiere llegar al metraje normal con otra visión complementaria de un mundo parecido. Se han hecho gestiones con Kubrick… Welles…De Sica. El único que creo capaz de hacer algo que pudiese ir con Simón sería Fellini.[28]
“Alatriste no era persona de fiar, siempre demoraba la liquidación de honorarios y se escondía para no pagar a los acreedores...A cambio, nunca interfería en el guión de una película; simplemente no quería enterarse de qué iba la cinta, ni preocuparse por ello.”[29]
Plano 26 de la película. La niña lleva una calabaza
La poca seriedad de Alatriste “nunca afectaron a la lealtad personal que Buñuel sentía por Alatriste, capaz siempre de fascinarlo con alguna salida extravagante...Buñuel decía: Debo reconocer que su trato conmigo ha sido siempre impecable...Me pagó quinientos mil pesos para hacer una película que en aquel momento me agradaba mucho. Y no la hicimos. Por eso hice Simón del desierto para él sin cobrar nada a cambio.”[30]

NOTA IMPORTANTE:
            He añadido en este blog una página con el guión completo de la película en el que si se quiere se puede "ver" la película completa.



[1] Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel (Cátedra). Pág.: 80
[2] Pedro Guerrero Ruiz (Ed.):Querido sobrino. Cartas a Francisco Rabal de Luis Buñuel, Pre-Textos, pág. 32.
[3] José Rubia Barcia: Con Buñuel en Hollywood y después, Edicios do Castro, 1992, pág. 88.
[4] Lucas en Variety (16 de junio de 1965), en: Emilio García Riera : Historia documental del cine mexicano, IX. Pág.: 147
[5] Fernando Castro: Luis Buñuel y Julio Alejandro. En: Nickelodeon...  Pág.: 150
[6] Eduardo Macgregor : En torno a Buñuel. Pág.: 333
[7] Francisco Sánchez: Siglo Buñuel, Conaculta, México, 2000, pág. 118
[8] J. Cobos y G. Erice en Griffith, n° 1, 1965. Tomado de Nickel Odeon, nº 13, invierno 1998, pág. 113
[9] Carta de Buñuel a Muñoz-Suay, 7/3/66. En: Ricardo Muñoz-Suay: Correspondance avec Luis Bunuel. Pág.: 194
[10] Carta de Luis Buñuel a la revista Nuestro Cine. Tomado de Manuel López Villegas, Escritos de Luis Buñuel, Páginas de espuma, 2000, pág. 207-8
[11] Antonio Castro : Evolución y permanencia de las obsesiones en Buñuel.En : Obsesión es Buñuel. Pág.: 369
Plano 28. Unos segundo después no lleva la calabaza.
[12] Federico Arana: Este país. Cultura, 1/11/2013. http://estepais.com/site/?p=48824
[13] Luis Buñuel: Three screenplays: Viridiana, The Exterminating Angel, Simon of the Desert, The Orion Press, New York, 1969, pág. 244.
[14] ¡Desgraciadamente, la carne es débil! Y he leído todos los libros.
[15] Luis Buñuel: Spécial Bunuel: La voie lactée, Simón du désert, l’Avant-Scène, cinema, nº 94-95, juillet-septembre 1969, págs. 86-91.
[16] Manuel Michel: Entrevista con Luis Buñuel. Pág.:64
[17] Cine Cubano, n° 78-79-80, 1972 (Tomado de Luis Ballabriga Pina: El cine de Luis Buñuel según Luis Buñuel, Festival de cine de Huesca, 1993, pág 224)
[18] Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel. (Ed. J.C.)
[19] Agustín Sánchez Vidal: Juan Larrea y Luis Buñuel. Convergencias... Pág.: 143 (nota)
[20] Ricardo Muñoz Suay : En torno a Buñuel  Pág.: 598
[21] Manuel Michel: Entrevista con Luis Buñuel. Pág.:64
[22] Carta de Luis Buñuel a la revista Nuestro Cine. Tomado de Manuel López Villegas, Escritos de Luis Buñuel, Páginas de espuma, 2000, pág. 207-8
[23] Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel (Cátedra). Pág.: 80
[24] Pedro Guerrero Ruiz (Ed.):Querido sobrino. Cartas a Francisco Rabal de Luis Buñuel, Pre-Textos, pág. 53.
[25] Carta de Luis Buñuel a la revista Nuestro Cine. Tomado de Manuel López Villegas, Escritos de Luis Buñuel, Páginas de espuma, 2000, pág. 207-8
[26] Lucas en Variety (16 de junio de 1965), en: Emilio García Riera : Historia documental del cine mexicano, IX. Pág.: 147
[27] Juan Cobos: Entrevista con Luis Buñuel. Griffith, nº. 1. Junio de 1965.Pág.:402
[27a] Antonio Castro: Entrevista con Gabriel Figueroa, Dirigido por..., nº 258, junio 1997, pág. 58
[28] J. Cobos y G. Erice en Griffith, n° 1, 1965. Tomado de Nickel Odeon, nº 13, invierno 1998, pág. 114
[29] John Baxter: Luis Buñuel. Pág.: 311
[30] John Baxter: Luis Buñuel. Pág.: 319

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