Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2017

Los lugares donde Buñuel escribía sus guiones

Imagen
El ritual que Luis Buñuel seguía en la confección de sus guiones es un tema que ya hemos tratado detalladamente en dos artículos: 1 y 2. Aquí, como indica el título, hablaremos un poco de los lugares en los que trabajó, de los dos más importantes. Buñuel era hombre de costumbres fijas. Igual que le gustaba trabajar con el mismo equipo técnico, cuando podía claro, y repetir actores, también repetía en los mismos sitios a la hora de ponerse a redactar sus guiones con sus colaboradores, ya que como es bien sabido, Buñuel no los escribía en solitario. Como dice uno de esos colaboradores, Jean-Claude Carrière: “Siempre le gustaba trabajar con sus raíces, sea en España o en México, y siempre en lugares aislados, lejos de todo. El monasterio de El Pau­lar, en España, el balneario de San José Purúa, en México... Creo que Buñuel escribió allí como veinte películas.[1]

El clero y el anticlericalismo en el cine de Luis Buñuel

Imagen
Buñuel tuvo desde su infancia un contacto estrecho con el clero. Tanto, que pasó a formar parte de sus juegos: Yo tenía un tío sacerdote que era una bellísima persona... En verano me enseñaba latín y francés, y yo le ayudaba a decir misa... La religión era omnipresente, se manifestaba en todos los detalles de la vida. Por ejemplo yo jugaba a decir misa en el granero, con mis hermanas de feligresas. Tenía varios ornamentos litúrgicos de plomo, un alba y una casulla[1]. Como todos los hijos de las buenas familias provincianas aprendió a ayudar a misa, y cantaba en el coro con muy buena voz y se le quedó grabada la angustia que sentía en las misas de difuntos, con el cadáver presente y la recitación del Liberame Domine y del Dies Irae.[2] Estudió con los jesuitas y eso repercutió en una abundante representación del clero en su filmografía: “El clima represivo del colegio religioso afectó hondamente a su desbordante y vital personalidad, como probarán las numerosísimas referencias a la repr…