domingo, 26 de enero de 2014

El cine de Buñuel: películas francesas vs. películas mexicanas

Belle de jour
Hoy vamos a hablar de las películas francesas de Buñuel, las de su última etapa y lo voy a hacer estableciendo una especie de comparación con las de su etapa mexicana. Son muchos los que opinan que lo mejor de Buñuel se encuentra en su producción hispano-mexicana, y que sus últimas películas son más “ligeras” de contenido. Aunque son tratadas en bloque, hay que tener en cuenta las diferencias que hay entre ellas. Está claro que “Diario de una camarera”, es una película bastante diferente a la trilogía formada por La vía láctea, El discreto encanto de la burguesía y El fantasma de la libertad, por ejemplo.

En cada uno de los siguientes puntos empezamos hablando de sus películas francesas y terminamos con las mexicanas.

·         Buñuel realiza en Francia sus películas de forma más espaciada y con una mayor estabilidad. En México hubo años en que rodó varias películas, otros ninguna y no tenía ninguna estabilidad.
·         En Francia dispuso de mayores presupuestos, días de rodaje, mayor cantidad de material rodado, buenos actores, buena fotografía etc. En México los presupuestos eran escasos, lo que afectaba a todo: días de rodaje, exclusión de las escenas con efectos especiales, no poder repetir mucho las tomas, actores mediocres, sencillez en la iluminación, etc.
·         Completa libertad creadora. Rueda lo que le da la gana, y a veces se cae en una autocomplacencia limitadora. Hace balance de sus grandes temas: la libertad, la religión, el misterio, etc. También aborda temas vedados. Situaciones narrativas queridas por los surrealistas: el azar, la irrupción de lo irracional en lo cotidiano. En su etapa mexicana rueda guiones de encargo. Estuvo obligado a someterse a las normas de un sistema rígido de producción y a una censura, Es este contexto de censura el que condiciona, en buena medida,  la búsqueda de procedimientos de escritura que permitan al realizador deslizarse entre las imágenes de los géneros comerciales para hacerles "decir" algo distinto de lo que habitualmente "dicen"[1]. Su imaginación creadora opera en ellas bajo libertad condicional y vigilada.
El discreto encanto de la burguesía
·         En Francia, excepto Belle de jour, todas sus películas fueron hechas con el mismo productor, ya que le permitía hacer lo que quería. En México Buñuel no quiere permanecer ligado a un solo productor, para mantener su margen de libertad lo más amplia posible, y juega con la concurrencia de varios productores para realizar los filmes que le apetecen.
·         Formalmente perfectas. Tienen una puesta en escena cuidada. Muestran un dominio de la técnica: movimientos complejos de cámara, etc. Abunda el plano-secuencia. Por el contrario, Buñuel mostró en sus films mexicanos un cierto desinterés por el refinamiento técnico, y prefirió la búsqueda de un sistema de filmación cómodo e infalible que facilitara el montaje y la economía de recursos en el rodaje, antes que la experimentación concienzuda del lenguaje cinematográfico. Buñuel filmó sus últimos proyectos casi con el mismo estilo y el sistema que las primeras. El refinamiento se fue destacando en detalles como la sutileza al abordar ciertos temas o en la transición de una secuencia a la otra, que se volvieron más suaves y ya no tan determinadas por las disolvencias y los oscurecimientos. También es notorio el cuidado en el acabado general de las últimas películas, y la preocupación por elementos como la música, cuyo recargamiento tanto daño hizo a los primeros proyectos.
·         Sus películas francesas están llenas de humor. Las mexicanas, el humor y la ironía se utilizan para la subversión y el distanciamiento de los géneros: melodrama, comedia, etc.
La vía láctea
·         Son películas frías, sin emoción, con menos fuerza y pasión, mientras que las mexicanas estaban cargadas de emoción y eran más contundentes, más corrosivas e incisivas
·         Subvierte las coordenadas tempo-espaciales. Uso libérrimo del espacio, del tiempo y de la continuidad narrativa. En su etapa mexicana, Buñuel se decidió por los modelos más sencillos que son, por otra parte, típicos de sus filmes mexicanos. Buñuel usa estos recursos convencionales en tal medida que él mismo desaparece prácticamente detrás del argumento de la película en sus primeros films. En su mayoría, las historias del período mexicano de Buñuel se desarrollan en orden cronológico y sin demasiados cambios temporales; pero sobre todo con un carácter realista, con todas las implicaciones que este término establece en el cine, donde la búsqueda de la naturalidad desemboca en la mayoría de los casos en lo falso e inverosímil.
·         Hay una mayor fidelidad al surrealismo, aunque se hace más digestiva la retórica surrealista de antaño. Aparecen situaciones surreales y absurdas y se borra la frontera entre lo onírico y lo real, entre lo soñado y lo vivido. En sus películas mexicanas la iconografía es la de los films de Hollywood. Sin duda, por razones comerciales de producción,
·         Modos mucho más libres de estructurar el relato. Los relatos se interpolan, como en la novela picaresca o El manuscrito encontrado en Zaragoza. Es el cuento de nunca acabar. Desaparece la palabra Fin. Por el contrario, la película mexicana tiene una narrativa sencilla y lineal, pues muestra de manera reconocible un planteamiento inicial de los personajes y la situación, un desarrollo que ayuda a enlazar los distintos intereses para provocar un conflicto que llega al clímax, en el que el enfrentamiento aplazado se logra y tiene que resolverse para llegar a un desenlace en el que la vida demuestra su continuidad. La linealidad mantenida en toda la etapa mexicana, hacía las películas más comprensibles en una primera lectura superficial, cualidad muy conveniente para los intereses económicos, que promovían este tipo de cine.
El fantasma de la libertad
·         Están rodadas con un círculo de amigos, lo que les da un tono desenfadado y de intimidad mayor que en sus películas mexicanas donde los cambios entre en el equipo eran más numerosos y frecuentes.
·         Rodadas en la senectud, presentan un juego casi abstracto de tipos y situaciones, son un juego intelectual y dan ideas de personajes. Sus películas mexicanas, rodadas en su época de madurez, con plenas facultades, apenas presentan juego intelectual y se aprecia la carnalidad de sus personajes y la densidad de las materias.
·         En su etapa francesa el autor recurre más a las innovaciones narrativas y las grandes imágenes destacan menos por estar más integradas en el tejido narrativo total. Por el contrario, en su cine mexicano abundan más las imágenes poéticas para subvertir los cánones de las formas y géneros.
·         Todas sus películas mexicanas tuvieron, en mayor o menor medida, una cierta perspectiva española.



[1] Gastón Lillo: Género y transgresión: El cine mexicano de Luis Buñuel. Pág.: 6

No hay comentarios:

Publicar un comentario