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Las "perversiones" sexuales en el cine de Luis Buñuel (y 3)

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En este último post sobre el tema del erotismo en el cine de Buñuel, vamos a hablar del aspecto más conocido de nuestro realizador: el fetichismo . Viridiana : don Jaime acaricia las ropas de su difunta esposa De niño me gustaba ponerme las ropas de mi madre, y a veces las combinaba con las de mi padre... Tal vez durante un tiempo he tenido un gusto por el transvestismo fetichista, o por el disfraz [1] ... El personaje de don Jaime en Viridiana es fetichista: acaricia las ropas de su difunta esposa.

Las "perversiones" sexuales en el cine de Luis Buñuel (2)

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Repasamos en este segundo post sobre el tema, otras “perversiones” que aparecen en los filmes de Buñuel: voyerismo, sado-masoquismo y necrofilia. Voyerismo: Él : Francisco introduce un alfiler largo por el ojo de la cerradura, al suponer que es observado En San Sebastián, cuando yo tenía trece o catorce años las casetas de baño... estaban divididas por un tabique. Era muy fácil meterse en uno de los compartimentos y mirar por un agujero a las señoras que se desnudaban al otro lado. En aquella época, se pusieron de moda unos largos alfileres de sombrero que las señoras, al saberse observadas, introducían en el agujero, sin reparo de pinchar el ojo fisgón (después, en Él , recordé este detalle). A fin de protegernos de los alfileres, nosotros poníamos un pedacito de vidrio en las mirillas [1]

Las "perversiones" sexuales en el cine de Luis Buñuel (1)

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Buñuel : D ebo decir que no experimento hacia la perversión sexual sino una atracción teórica y exterior. Me divierte y me interesa, pero yo personalmente no tengo nada de perverso en mi comportamiento sexual. Lo contrario sería sorprendente. Yo creo que a un perverso no le gusta mostrar en público su perversión, que es su secreto [1] . Me repugna toda perversión sexual. [2] Belle de jour : sado-masoquismo Cuando Buñuel trata las perversiones en sus películas se refugia en el humor. Una característica del erotismo de Buñuel es la indiscriminación que hace entre formas normales y anormales del amor. Estas últimas (sadismo, masoquismo y fetichismo en concreto), se encuentran no rara vez tratadas temáticamente en algunas de sus películas. Las más significativas serían: Él, Ensayo de un crimen, Diario de una camarera y Belle de jour . [3]