lunes, 4 de noviembre de 2013

Calanda en el cine de Luis Buñuel

 Buñuel nació en Calanda y aunque se trasladó a Zaragoza a los pocos meses y sólo volvía allí en las vacaciones, las vivencias de su pueblo natal recorren toda su filmografía.
Se puede decir que en el pueblo en que yo nací la Edad Media se prolongó hasta la Primera Guerra Mundial. Era una sociedad aislada e inmóvil, en la que las diferencias de clase estaban bien marcadas. El respeto... del pueblo... a los grandes señores...parecían inmutables. La vida se desarrollaba... monótona,... dirigida por las campanas de la iglesia del Pilar...
Calanda contaba menos de 5000 habitantes1... No íbamos a Calanda más que en Semana Santa y en verano… pero un niño como él, hijo del más rico del pueblo, inteligente y bien desarrollado debió vivir experiencias inolvidables. Los Buñuel tenían distintas propiedades en Calanda: La Fuensala, la Torre, la Sota al Caballo, la Masada del Vicario, la Masada de las Arenas que es la que más interesaba a Luis.
Veamos como se refleja Calanda en su cine:
Paisaje árido en Nazarín
* El paisaje. Buena parte de los exteriores de sus películas están sacados del paisaje polvoriento del Bajo Aragón. “El paisaje de Calanda queda plasmado, con ligeras variantes, en casi todas. Buñuel rueda muchos exteriores: paisajes de polvo y tierra, única sustancia hacia la cual gira la cámara, encuadrando, cuando más, un diminuto filete de cielo. Pero el cielo no dice nada. En medio  de la tierra, los troncos secos, las rocas, las piedras, queda el ser humano, centro de su interés, enmarcado geométricamente y oprimido, en un plano general personalísimo...2”: La edad de oro, Nazarín, Simón del desierto, etc. Cuando aparece el hombre en las películas de Buñuel, se encuentra mucho más cerca de la tierra que del lejano cielo. Por eso mismo no son ni mucho menos casuales las múltiples tomas de primerísimos planos de pies que hallamos en sus películas.3
* El carnuzo. Carnuzo, en calandino, es la carne del animal muerto. Hace referencia al trozo de carne podrido pero viviente. El mito de la legendaria pierna de Miguel Pellicer...Pero también …las carroñas que alimentarán la categoría de lo “putrefacto”, originadas por el cadáver de un burro devorado por los buitres descubierto a los ocho años...  Es allí donde descubre la muerte (la visión de una carroña de asno.
En Calanda... Un día, (tenía ocho años) mientras paseaba con mi padre por un olivar, la brisa trajo hacia mí un olor dulzón y repugnante. A unos cien metros, un burro muerto, horriblemente hinchado y picoteado, servía de banquete a una docena de buitres y varios perros. El espectáculo me atraía y repelía a la vez. Las aves de tan ahítas, apenas podían levantar el vuelo. Los campesinos, convencidos de que la carroña enriquecía la tierra, no enterraban a los animales. Yo me quedé fascinado por el espectáculo, adivinando no sé qué significado metafísico más allá de la podredumbre.4
El carnuzo (burro muerto) en Las Hurdes
La idea de los burros putrefactos de Un perro andaluz es... mía que tenía en la cabeza desde el año veintitrés5.
"En la mitología personal del grupo de la Residencia… además de emplearlo en sentido literal (las carroñas de los burros en Un perro andaluz, por ejemplo) se aplicaba a todo lo desfasado y anticuado, a lo que olía a puro viejo. Uno de los putrefactos o carnuzos más emblemáticos, el Cardenal Tavera, estaba en Toledo y aparece en Tristana...para calificar indirectamente a don Lope."6
Ahí están las carroñas de burros de Un perro andaluz y Tierra sin pan, las mutilaciones reiteradas de ojos, manos y piernas, los diversos obispos podridos, las perturbadoras carnazas asociadas a la iconografía mariana o crística en la escena del sueño de Los olvidados, la del matadero en El bruto o del tranvía a su paso por el rastro en La ilusión viaja en tranvía.7
Buñuel contrapone en algunas de sus películas la virginidad al carnuzo (la carne). Así ocurre en:
·         Tristana: Asocia la Virgen a la pierna amputada de Tristana.
·         El Bruto: Asocia la imagen de la Virgen a los canales de buey del matadero.
·         Los olvidados: En uno de los sueños la madre de Pedro aparece como una Virgen ofreciéndole un gran trozo de carne a su hijo.
* El milagro de Calanda. Directamente relacionado con el carnuzo está el milagro de Calanda. ...  Todos creíamos en la autenticidad del célebre milagro de Calanda...  Ocurrió que, en 1640, la rueda de una carreta le aplastó una pierna a un tal Miguel Juan Pellicer, vecino de Calanda, y hubo que amputársela. ... Éste era un hombre muy piadoso que todos los días iba a al iglesia, metía el dedo en el aceite de la lamparilla de la virgen y se frotaba el muñón. Una noche, bajó del cielo la Virgen con sus ángeles y éstos le pusieron una pierna nueva8.
La pierna cortada en Ensayo de un crimen
El hecho ocurrió en la noche entre el 29 y el 30 de marzo de 1640. Era la noche entre el jueves y el viernes santo y el 2 de abril de ese mismo año, el notario público don Miguel Andreu levantó acta del prodigio.
El recuerdo de la amputación de la pierna quedó grabado en Buñuel y se ha manifestado como imagen erótica en Tristana y Ensayo de un crimen.
* Los animales –sobre todo los insectos- le revelan un modo de vida que le fascinará siempre. La presencia de animales en sus películas es una de las grandes obsesiones del realizador y como el muestrario es tan amplio lo trataremos en un post especial dedicado al “bestiario” de Buñuel.
* Las campanas. El repicar de campanas es un signo recurrente y cargado de connotaciones en el idiolecto de Buñuel. Aparte de las campanas como rectoras de un ritmo de vida y muerte muy determinados, es una de las formas más explícitas de expresar las relaciones entre erotismo y represión religiosa.9 Los campanarios, las campanas o su sonido son una constante en la obra de Buñuel: Él, Tristana, El ángel exterminador o La vía láctea.10
* Los tambores de Calanda. Se tocan los tambores durante el Viernes Santo en diferentes pueblos de Aragón, ... pero en ningún sitio, con una fuerza tan misteriosa  e irresistible como en Calanda  . Esta costumbre se remonta a fines del siglo XVIII... Los tambores... se redoblan sin interrupción, o poco menos, desde el mediodía del Viernes Santo hasta la misma hora del sábado, en conmemoración de las tinieblas que se extendieron sobre la tierra en el instante de la muerte de Cristo... Es una ceremonia colectiva impresionante, cargada de una extraña emoción... Participé en ella en varias ocasiones,... Yo utilicé ese redoble profundo e inolvidable en varias películas, especialmente en  La edad de oro, Nazarín (y Simón del desierto.)...
El "cashirulo" en El ángel exterminador
Hacia mediodía del Viernes Santo, la multitud se congrega en la plaza de la iglesia... A la primera campanada de las doce del reloj de la iglesia, un estruendo enorme, como de un gran trueno retumba en todo el pueblo con una fuerza aplastante. Todos los tambores redoblan a la vez. Una emoción indefinible que pronto se convierte en una especie de embriaguez, se apodera de los hombres... Al amanecer, la membrana de los tambores se mancha de sangre: las manos sangran de tanto redoblar... El sábado... a la primera campanada de las doce, todos los tambores enmudecen hasta el año siguiente.11
“Suelen acompañar hondas crisis de conciencia en los personajes buñuelescos.”12
·         En Nazarín el redoble del tambor subraya la donación de la piña nos hace más sensibles al hundimiento de las ilusiones de este personaje que, bruscamente, nace a la verdadera vida descubriendo su soledad original, su libertad.13
·         En La edad de oro subraya el arrebato de Modot.
·         En Simón del desierto, mientras el anacoreta ve marcharse a los religiosos empiezan a sonar por primera vez los tambores de Calanda, que subrayan en el film sus crisis de soledad... En la escena de la madre hilando, en su nueva soledad, en la única escena nocturna de la película, vuelven a sonar los tambores. 14
·         Algunos los han percibido implícitamente en Él (cuando Francisco golpea la escalera) y Tristana (el ruido de las muletas de la muchacha en el pasillo al final de la película)."15
Los tambores de Calanda son, como reconoce Buñuel, su sello.
El cierzo en La edad de oro
* El cierzo. El fondo sonoro del cierzo, como los tambores calandinos, indican estados de transición anímica de fuerte conflictividad,16 y al igual que ellos son otra señal de identidad de Buñuel.
·         En La edad de oro un viento sale del espejo que le alborota el cabello, tal como ya aparecía en su poema Pájaro de angustia.
·         Aparecerá en momentos de crisis pasionales a menudo edípicas (como en la secuencia onírica de Los olvidados).17
·         En Subida al cielo la escena de la seducción está ambientada en plena tormenta y con el fondo del cierzo.
·         En el asesinato del padre en el sueño del teniente en El discreto encanto de la burguesía.
·         En Abismos de pasión los impulsos puros de los personajes se expresan plásticamente por el pasional ventarrón que abre la ventana de Catalina en dos momentos de la película, y que le lleva a comunicarse con Alejandro por encima de la distancia física…Ese mismo viento hace acto de presencia cuando Catalina ha muerto y Alejandro reclama una señal suya.18
·         El dramático final en Tristana va acompañado del sonido del cierzo. El cierzo reaparece como es habitual en momentos de conflicto.19
·         El cierzo del desierto arrastrando el polvo y los demonios del asceta Simón.20 
Y también aparece en el guión de El monje.
La decoración de Él (Comparar cortinas con la foto inferior)
* La casa. La decoración de la casa de Él, era parecida a la casa de Calanda. En Diario de una camarera, hay muchas cosas que son recuerdos de su casa de Calanda: la cocina, la mujer con la manía de la limpieza, el recoger caracoles, etc.
* Otros. En La vía láctea aparece una venta con el mismo nombre de la que había a la entrada de Calanda: “Venta del LLopo”. Cuando los peregrinos discuten y uno de ellos dice que si Dios existe, que envíe un rayo, guarda relación con un recuerdo personal de Buñuel en Calanda. El nombre del perro que aparece en Viridiana, “Canelo”, era el del perro que tenía un vecino de Calanda. En El ángel exterminador, el anfitrión, Edmundo Nobile aparece con un pañuelo en la cabeza. Se trata del típico “cachirulo” aragonés.

NOTAS:
1 Luis Buñuel: Mi último suspiro.  Pág.:17
Foto original de la casa de Buñuel en Calanda. Ver cortinas
2 J. Francisco Aranda: Luis Buñuel. Pág.:26
3 Carlos Barbachano: Buñuel. Pág.: 17
4 Luis Buñuel: Mi último suspiro.  Pág.:19
5 Max Aub: Conversaciones con Buñuel. Pág.:41
6 Agustín Sánchez Vidal: El mundo de Luis Buñuel. Pág.:153
7 Agustín Sánchez Vidal: Vida y opiniones de Luis Buñuel. Pág.: 12
8 Luis Buñuel: Mi último suspiro.  Pág.:21
9 Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel. (Ed. J.C.) Pág.: 169
10 Pedro Christian García Buñuel: Là-bas. Pág.: 12
11  Luis Buñuel: Mi último suspiro.  Pág.:26
12 Agustín Sánchez Vidal: El mundo de Luis Buñuel. Pág.:50
13  Freddy Buache: Luis Buñuel. Pág.: 111
14 Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel. (Ed. J.C.) Pág.: 290
15 Agustín Sánchez Vidal: El mundo de Luis Buñuel. Pág.:149
16 Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel. (Ed. J.C.) Pág.: 153
17 Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel. (Ed. J.C.) Pág.: 76
18 Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel. (Ed. J.C.) Pág.: 184
19 Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel. (Ed. J.C.) Pág.: 336
20 Ángel Petisme: Lluvia de sonotone. En: Trébede, nº 35. Pág.: 59

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