miércoles, 13 de agosto de 2014

La labor de Luis Buñuel en la versión abreviada de El triunfo de la voluntad (Triumph of the will, 1935) de Leni Riefenstahl

Entre 1940 y 1943, el MoMA y la Fundación Rockefeller desarrollaron un programa que consistía en adquirir, analizar y manipular los films nazis como fuentes para una propaganda norteamericana.
Iris Barry pensó que era una buena oportunidad para que Luis Buñuel desarrollara sus capacidades y darle a conocer.
Buñuel lo cuenta así[1]: Para que se le conozca a usted un poco, voy a pedirle una cosa. Un primer secretario de la Embajada alemana —Iris[2] me hizo prometer secreto— nos ha hecho llegar clandestinamente dos películas alemanas de propaganda. La primera es El triunfo de la voluntad, de Leni Riefenstahl, la segunda muestra la conquista de Polonia por el Ejército nazi. Usted sabe que los medios gubernamentales americanos, contrariamente a los alemanes, no creen en la eficacia de la propaganda cinematográfica. Vamos a demostrarles que están equivocados. Tome las dos películas alemanas, vuelva a montarlas, pues son demasiado largas, redúzcalas a la mitad, a diez o doce bobinas, y se las proyectaremos a quien tiene la facultad de decidir para que vean toda su fuerza.
Cartel original alemán
Se me asignó una ayudante alemana, pues, aunque empezaba a hablar bastante bien el inglés, gracias a una asidua asistencia a las clases nocturnas, ignoraba casi por completo el alemán (lengua, no obstante, que me atrae). Había que mantener una continuidad en los discursos de Hitler y Goebbels, aun reduciéndolos a la mitad.
Yo trabajaba en una sala de montaje, y eso me llevó dos o tres semanas. Las películas eran ideológicamente horribles, pero soberbiamente hechas, muy impresionantes. Con ocasión del Congreso de Nuremberg, habían sido levantadas cuatro inmensas columnas con el único fin de instalar cámaras en ellas. Rehice el montaje, los encadenados. Todo se desarrolló perfectamente. Las películas reducidas fueron mostradas por todas partes a título de ejemplo, a senadores y en consulados. René Clair y Charlie Chaplin las vieron juntos un día. Sus reacciones fueron totalmente opuestas. René Clair, horrorizado por la fuerza de las películas, me dijo: «¡No muestren eso, si no estamos perdidos!» Chaplin, por el contrario, reía como un loco. Llegó, incluso, a caerse al suelo de tanto reír. ¿Por qué? ¿Era a causa de El Dictador? Hoy es el día en que aún no puedo entenderlo.
A Buñuel le encargaron realizar los remontajes de dos largometrajes, es decir, hacer versiones reducidas de los films originales para su difusión entre la clase política y militar, una especie de versión condensada más fácil de asimilar pero intentando mantener su poder propagandístico.
 No eran dos películas cualquiera, una es el monumen­to del cine nazi y del documentalismo, El triunfo de la voluntad (Triumph des Willens, 1935), y la otra un documento sobre la barbarie nazi y el comienzo del conflicto, Bautismo de fuego (Feuertaufe, 1940).
La intervención de Buñuel en esta empresa ha dado lugar a muchas especulaciones a la hora de adscribirle trabajos concretos. Como no me ha sido posible visionar la versión elaborada por Buñuel, ya que no está a la venta, sigo en líneas generales, salvo que indique otra cosa, la información que sobre la película proporciona Fernando Gabriel Martín[3], que es el que mejor ha investigado la labor de Luis Buñuel en Estados Unidos.
Leni Riefenstahl con Hitler
La no existencia de pruebas documentales de la participación de Buñuel en el programa nazi puede deberse a diferentes causas. El MoMA no le pagaba, ni tampoco le hizo contrato, de hecho no aparece en los archivos de la Fundación ninguna relación contractual con Buñuel. A ello tenemos que añadir, que como Estados Unidos no había entrado todavía en guerra, la obtención de copias era difícil y muchas veces de contrabando. El estu­dio de la propaganda nazi era una cuestión delicada y reservada y Buñuel especificó que les dieron la orden de trabajar en total secreto.  Pero Sánchez Vidal, que habló con Buñuel e investigó en su archivo, defiende y confirma su clara participación:
“Oficialmente no puede demostrarse ni siquiera este papel de Buñuel, pues los archivos del MoMA apenas retienen esos datos. Pero eso no es de extrañar, ya que, como el cineasta ha contado, las películas alemanas habían llegado en el mayor de los secretos y era necesario ser muy discreto. Algo he encontrado entre sus papeles, y bastaría un detalle para confirmar esa intervención de Buñuel: los carteles en inglés al comienzo del filme reproducen casi literalmente su explicación (repetida en otros lugares) sobre las columnas destinadas a la instalación de cámaras en el Congreso de Nuremberg.”[4]
Existen dos errores bastante extendidos y relacionados con el trabajo que realizó Luis Buñuel en este proyecto:

1-  Que El triunfo de la voluntad (Triumph of the will) era una mezcla de dos películas: El triunfo de la voluntad (Triumph des Willens, 1935) de Leni Riefenstahl y de Bautismo de fuego (Feuertaufe, 1940) de Hans Bertram.

Esta confusión partió del mismo Buñuel a principios de los años 60, al decirles primero a Aranda y luego a Kyrou que había realizado un montaje de 9 rollos a partir de dos películas (El triunfo de la voluntad y Bautismo de fuego). Esta confusión ha sido otro de los reiterados equí­vocos que se incrustó en los estudios sobre Buñuel.
Buñuel y el personal del MoMA
Para liar aún más las cosas, poco antes de morir, Buñuel dio su versión final a William Sloan del MoMA que sorprendentemente volvía a mantener la idea que él mismo comunicó a Kyrou y Aranda veinte años antes:
The Triumph of the Will, de Leni Riefenstahl, y The Conquest of Poland —no recuerdo el nombre de su autor— tenían 12 rollos cada uno. Iris Barry me pidió que con ambos hiciera un film único de unos 12 rollos. Durante la última guerra este trabajo se envió a los consu­lados americanos de este continente como muestra de la propaganda antinazi. Nunca he sabido más de mi trabajo desde 1948. Siento no ser más explícito y tan lacónico, pero mi vista es mala y tengo alguna dificultad al escribir. Más aún: mi casi olvidado inglés es terrible. Cor­dialmente suyo, LB.
Lo que pudo confundirse en la memoria de Buñuel es la rela­ción entre las dos películas, puesto que se incluyeron dentro de un programa creado por Iris, "German Propaganda Film", que conjuntamente exhibió otros materiales nazis. Gubern y Sánchez Vidal comprobaron la inexistencia del montaje alterno de secuen­cias de El triunfo de la voluntad y Bautismo de fuego, tras visionar en el MoMA las versiones originales en alemán y las montadas en inglés por Buñuel, que se limitó a reducirlas a la mitad. Así se des­montó la idea de un solo montaje con materiales de dos películas, falsa apreciación reiterada en diversos autores, y se demostró la existencia de las dos como montajes independientes.

2- Que el trabajo de Buñuel en la película era convertirla en un filme antinazi.

Buñuel y colaboradores en el MoMA
El tema se presentaba muy atractivo por el morbo de la colisión de con­trarios que ofrecía: ¿Qué pretendía o podía hacer un cineasta surrealista y comunista con films de propaganda nazi? El mito más extendido era que en buena lógica manipularía sus imágenes para crear un discurso contrario llevándoselas a su terreno.
Según Carlos Fuentes[5], Buñuel le dijo que “allí le fue encargada una misión que resultó imposible. A saber, tomar la película de Leni Riefenstahl sobre las concentraciones nazis en el estadio de Núremberg, El triunfo de la voluntad, y transformarla de épico canto de exaltación germánica y nazi a arma de la propaganda contraria. O sea: Buñuel debía tomar la película de Leni, que lo era de propaganda nazi, y convertirla en película de propaganda antinazi.”
Nada más lejos de la realidad y Leyda[6] fue rotundo en este asunto cuestionando la posibilidad de cambiar el sentido de cier­tas imágenes: "Nunca he visto ese poderoso material nazi usado para igualmente poderosos propósitos antinazis".
La misión de Buñuel era simplemente abreviar y remontar materiales pero sin mezclar distintos filmes o imágenes de noticiarios y así lo reafirma Agustín Sánchez Vidal al señalar: “No hay ningún corte ni montaje ni efecto de ningún tipo que in­dique intención alguna de incidir sobre las películas nazis desvirtuán­dolas.”[7]

Se podría desprender cierta intención satírica en su tratamiento de un desfile al contarle a Aranda que "a pesar de acortar mu­cho el material, dejé íntegros nueve minutos ininterrumpidos de desfile militar a paso de ganso". Igualmente en el discurso de Hitler, entrecortado por Buñuel, Sánchez Vidal advierte una cierta "acentuación del histrionismo" con la acumulación de sus gestos. Pero es evidente que un remontaje que mantiene la banda sonora original y que no incorpora una voz en off solo puede tener una voluntad informativa y formativa, simplemente una propuesta que utiliza materiales del arte y la cultura con fines didácticos y políticos.
Saludos a la llegada del avión de Hitler

 La versión abreviada de Buñuel de El triunfo de la voluntad

Por su desconocimiento del idioma necesitó una traductora alemana, colaboradora esencial para que Buñuel entendiera los discursos, subtitularlos en inglés y poder mantener la continuidad cuando utilizara sólo partes de las intervenciones de los líderes nazis, que es tarea difícil y constante en casi todo su remontaje. Este trabajo, que dice haber culminado con su ayudante en dos o tres semanas, fue un complicado reto pero sin duda se sintió estimulado por un film que consideraba "sensacional" y al mismo tiempo estremecedor: "Se le encogía a uno el ombligo, y más cuando se tenían que ver una y otra vez esas imágenes en la mesa de montaje. Una pesadilla."[8]
Buñuel descartó más de setenta minutos e hizo un remontaje de 42 minutos del film de Riefenstahl, precedido de un rótulo con el título Triumph of the Will sobre una cruz svástica y datado de manera imprecisa en 1934-36. Añadió un texto introductorio, a modo de guía y advertencia, que seguramente fue consensuado con Iris pues lo primero que se manifiesta es el motivo que originó el proyecto de estudiar el cine alemán: "Desde 1933 los nazis 
reconocen el film como poderoso medio de propaganda." El rótulo continúa refiriéndose al Congreso de Nuremberg y el material rodado destacando como propósitos del film proclamar el poder del partido nazi y dar a conocer a sus líderes. El remontaje, que hizo Buñuel no cambia el orden del montaje original de Riefenstahl sino que elige y descarta imágenes y condensa el discurso. Esta es su estructura (Según Fernando Gabriel Martín):
Hitler al bajar del avión

-Primer plano: nubes desde un avión
1.   Inicio. Vuelo-llegada.. Planos de nubes ("Hitler voló a Nuremberg"). Planos aéreos de la ciudad. Aterriza el avión: juventudes enardecidas, brazo en alto, soldados, gente.
2.   Desfile. Detalles de fuente con dos patos sostenidos por un hombre; una mujer con una niña da un ramo de flores a Hitler; un gato en una ventana con bandera nazi;  edificios, banderas, monumentos.
-Fundido en negro: Hitler en ventana de hotel
3.   Reunión interior. Hablan Hess (subtítulos), y, con el nombre escrito antes de hablar, Rosenberg, Dietrich, Streicher, Goebbels.
-Fundido encadenado: Estadio
4.   Un oficial pregunta a un soldado su procedencia. Banderas al suelo y en alto. No se subtitula a Hitler.
-Fundido a boca de una corneta.
5.   Los jóvenes concentrados. Habla Hitler (ahora sí está subtitulado)
-Fundido a concentración nocturna
-Fundido a águila sobre símbolos nazis
-Encadenado al estadio
6.   Hitler, Himmler y Lutze caminan hacia la gran corona, saludan y dan la vuelta hacia el lugar de honor.
7.   Desfile. Habla Hitler (subtítulos). Disparos de cañón.
-Fundido a desfile en la calle
El águila que simboliza al líder
-Fundido a interior. Sigue el desfile
8.   Habla Hess que presenta al Fuhrer. Hitler: "El sexto encuentro del Partido toca a su fin". Luego hay un corte: "En el pasado, nuestros enemigos eliminaron a miembros de nuestro partido a través de la persecución". Hess va a hablar pero los vítores a Hitler lo detienen. Se conserva toda esta parte.
9.   Canto final con brazo en alto.
El rótulo final es un simple "End", sin más créditos ni información.
Como no me ha sido posible ver la versión abreviada, he confeccionado el siguiente cuadro a partir del elaborado por Eduardo de la Fuente[9] y el de Fernando Gabriel Martín, para ver qué partes de la película fueron suprimidas:
Secuencia
Inicio[10]
Leni Riefenstahl
Luis Buñuel
1
00:00
Títulos. Comienza con un largo preludio en negro (1:12) en el que sólo se oye una música de fanfarrias enaltecedoras que deja expectante al espectador. La primera imagen es la de una imponente águila posada sobre la cruz gamada. Un paneo hacia abajo nos lleva al título. Luego sólo aparece el nombre de L.R. No se acredita a nadie más.
Fundido en negro

2
01:49
Se vuelve del negro mediante un encadenado y una serie de rótulos nos anuncian el contenido del film.

3
02:36
Sucesión de planos aéreos de nubes en un claro día. Se rueda desde el interior de un avión, lo que no se disimula.
Poco a poco se dispersan las nubes y aparecen las agujas de la ciudad de Nuremberg. Las dos torres de la Catedral aparecen engalanadas con la bandera alemana y la nazi (volverá a aparecer a lo largo del metraje). Por primera vez se ve el avión del Führer (un Junkers 52 de la compañía Lufthansa). Vemos largas formaciones de militares y miembros del partido que marchan por la ciudad.
Inicio. Vuelo-llegada.. Planos de nubes ("Hitler voló a Nuremberg"). Planos aéreos de la ciudad.

4
04:57
Aterrizaje en el aeropuerto. El rápido plano de Hitler bajando del avión llama la atención. Le sigue Goebbels con su inconfundible gabardina blanca.
Aterriza el avión
5
05:50
Hitler desfila por las calles de Nuremberg aclamado por la multitud. Tras el desfile, llega a la casa en la que se hospeda y saluda desde la ventana con aire complacido. Bajo la ventana, unas letras de bombillas dicen Adolf Hitler. En la siguiente secuencia se verán encendidas.
Rindiendo homenaje al soldado desconocido

juventudes enardecidas, brazo en alto, soldados, gente.
Desfile. Detalles de fuente con dos patos sostenidos por un hombre; una mujer con una niña da un ramo de flores a Hitler; un gato en una ventana con bandera nazi;  edificios, banderas, monumentos.
-Fundido en negro: Hitler en ventana de hotel
6
10:29
La primera noche en Nuremberg. Anticipa lo que más adelante será el gran desfile de las antorchas.

7
11:44
El amanecer. La secuencia termina con planos aéreos del campamento de los asistentes al congreso.

8
14:22
El campamento. Muestra cómo los camaradas se preparan para el primer día de congreso. Desde las cocinas de campaña al aseo personal pasando por los juegos de las juventudes nacionalsocialistas.

9
18:40
Desfile de alemanes ataviados con trajes tradicionales. Hitler saluda a los representantes de diversas regiones de Alemania. Posteriormente saluda a miembros del partido y se marcha rumbo al Centro de Convenciones de Nuremberg.

10
22:50
Llegada al Centro de Convenciones y extractos de los parlamentos de los principales dirigentes del partido. Rudolph Hess (primer secretario abre el congreso para dar paso a una lectura de un texto de Wagner en el que se ensalza el Reich. Luego intervienen: Alfred Rosenberg, Sepp Dietrich, Fritz Todt, Fritz Reinhart, Richard Walter Darré, Streicher, Hans Frank, Joseph Goebbels, Konstantin Hierl y finalmente Hitler. Los discursos aparecen separados por sencillos rótulos.
Reunión interior. Hablan Hess (subtítulos), y, con el nombre escrito antes de hablar, Rosenberg, Dietrich, Streicher, Goebbels
11
31.40
Encuentro y desfile con los 52.000 hombres del Servicio de Trabajo Voluntario del Reich en el Zeppelinfeld.
Fundido encadenado: Estadio
Un oficial pregunta a un soldado su procedencia. Banderas al suelo y en alto. No se subtitula a Hitler.
12
38:30
Noche en torno a las hogueras. La multitud enfervorecida aclama al Führer que finalmente no aparece. Fuegos artificiales.

13
41:00
El primer plano de la boca de una trompeta anuncia el cambio de secuencia. Celebración del día de las Hitlerjugend, las juventudes hitlerianas en el Zeppelinfeld. Al igual que al principio del film, la llegada de Hitler va seguida de la de Goebbels (lo que no es casualidad).
-Fundido a boca de una corneta.
Los jóvenes concentrados. Habla Hitler (ahora sí está subtitulado)

14
49:50
Hitler sale del Zeppelinfeld.

15
50:48
Desfile de las banderas en el Zeppelinfeld.
-Fundido a concentración nocturna
16
52:50
Discurso de Hitler.

17
57:47
Desfile de las antorchas.

18
58:37
Es el gran día de las SS y las SA en Zeppelinfeld, la jornada de mayor solemnidad ante 200.000 personas.  La secuencia comienza de nuevo con el águila y la esvástica que encadena a un plano general picado de las largas formaciones de SS y Sa que conforman una gran avenida por la que Hitler marcha flanqueado por Himmler y el líder de las SA. Marchan de la gran tribuna de piedra diseñada por Speer al otro lado del Zeppelinfeld para rendir tributo al soldado desconocido.
-Fundido a águila sobre símbolos nazis
-Encadenado al estadio
Hitler, Himmler y Lutze caminan hacia la gran corona, saludan y dan la vuelta hacia el lugar de honor
Desfile
19
01:04:14
Discurso de Hitler.
Habla Hitler (subtítulos).
20
01:07:57
Salvas de cañón. Hitler toca las banderas de las agrupaciones con la del pustch de 1923. Final del acto en el Zeppelinfeld.
Disparos de cañón.

21
0:09:40
Nuevo desfile.

22
01:11:15
Desfile triunfal por las calles de Nuremberg de las SA, las SS y la Wermacht. Es un desfile espectacular, en el que marchan dirigentes del partido como Himmler y Goering. Es una de las partes más elaboradas de la película y donde la realizadora demuestra su valía.
-Fundido a desfile en la calle

23
01:27:10
Llegada al Centro de Convenciones de Nuremberg para la clausura del Congreso.
Volvemos al gran edificio pero con unos planos diferentes a los del discurso de apertura. El clima, ahora, es de exaltación.
-Fundido a interior. Sigue el desfile

24
01:30:34
Discurso final de Hitler. A efectos políticos, éste es el momento en mayúsculas del film. Es la intervención de Hitler más famosa, aquella en la explota a fondo su poder oratorio, sus gestos histriónicos y mesiánicos. El último en hablar es Hess que cierra el acto. La película termina con todos cantando, en plena comunión nazi, Horst Wessel Lied.
Habla Hess que presenta al Fuhrer. Hitler: "El sexto encuentro del Partido toca a su fin". Luego hay un corte: "En el pasado, nuestros enemigos eliminaron a miembros de nuestro partido a través de la persecución". Hess va a hablar pero los vítores a Hitler lo detienen. Se conserva toda esta parte.
Canto final con brazo en alto.
El rótulo final es un simple "End", sin más créditos ni información.
La multitud del Congreso

Para analizar el trabajo hecho por Buñuel con la obra maestra del documental de Riefenstahl, vamos a seguir a Charles Tesson:
Buñuel no ha remontado el film de R. plano a plano, lo ha acortado, eliminado bloques enteros y conservando otros. Lo ha hecho sin tocar la banda sonora original: la elección de la música es idéntica (al respetar las canciones, sobre todo al comienzo, Buñuel se priva de poder eliminar planos de interior, so pena de tener que modificar la música), todos los discursos son perfectamente audibles (subtitulados en inglés en la copia visionada) y ningún comentario en off acompaña el remontaje de las imágenes para contradecir el propósito o señalar el peligro. Solo un largo texto introductorio para prevenir al público de lo que van a ver, colocado después de un encarte indicando la procedencia del trabajo (Museo de Arte Moderno de New York), reemplaza el genérico y los textos del comienzo del filme de Riefenstahl…
Buñuel conserva lo esencial: Hitler al comienzo y al final, y Goebbels en la apertura del Congreso…Hay menos discursos en la versión de Buñuel, pero son mejores, en la medida en que allí concentra de manera radical toda la idelolgía nazi. Con la elección de estos extractos, es fácil hacerse una idea muy precisa de este régimen. Sobre este punto, Buñuel respeta la petición, de naturaleza pedagógica, que consiste en hacer conocer la ideología nazi a aquellos que la ignoran, así como su fuerza y su poder…
Buñuel ha descartado en su remontaje  lo que pasa entre los bastidores del espectáculo político –la secuencia del despertar de los soldados en el campo seguido de los preparativos del desfile militar. Buñuel concentra su mirada en la ceremonia propiamente dicha, la gigantesca liturgia pagana, con todos sus ritos…

Desfile del ejército
Buñuel ha descartado los planos más espectaculares por su expresividad : los largos travelling laterales en contrapicado a lo largo de la tarima del discurso nocturno de Hitler, los largos y lentos travelling ascendentes y descendentes tomados desde una plataforma enganchada a un mástil. Buñuel ha eliminado los efectos de estilo de Riefenstahl, la ha «reencuadrado»…
Buñuel no busca, sirviéndose del montaje, contrarrestar unas imágenes que no son suyas, en desnaturalizar a toda costa lo que muestran y lo que dicen. Este combate no le guía, como si supiera de antemano que el montaje no tenía suficiente fuerza y peso para reescribir las imágenes de los otros y transformarlas. Gran sorpresa: Buñuel el montador respeta el montaje de Riefenstahl, su regla y su ritmo (alternancia tribuna/multitud, estrecho/ancho, corto/largo, fijo/movimiento). Si el fin de la versión resumida es mostrar el funcionamiento del cine de propaganda nazi, se comprende mejor las reticencias de Buñuel a modificar su curso. [11]
Buñuel no pretendió rivalizar con el film de Riefenstahl, ni hacer un nuevo documental en un trabajo cuyo margen de creatividad era qué se cortaba y qué se mantenía del material original. Buñuel ha sido víctima de esa obsesión crítica por percibir lo que no hay y que busca indicios de un cierto grado de autoría, un Buñuel Touch en varios de sus proyectos, que es una visión muy condicionada por la poderosa y muy diferente imagen posterior del cineasta. Se sacan de perspectiva cuando no se contemplan como lo que realmente son, simples, anónimos y dignos trabajos profesionales, como los que hizo en Europa o seguirá haciendo en Estados Unidos.
Gubern explicó las verdaderas motivaciones del remontaje, lejos de cualquier manipulación de su discurso que, por el contrario, debía resaltarse:
El último discurso de Hitler
“Buñuel afrontó la famosa obra de Leni Riefenstahl no para volverla "antiatractiva"... sino para subrayar y hacer más potentes sus trazos más feroces e irracionales, creando así un documento realmen­te aterrador.”[12]                             
Lo que viene a coincidir con lo que opina Charles Tesson:
“Se sale de la versión remontada por Buñuel con un extraño sentimiento, como si hubiera visto un film de propaganda nazi elevado al cuadrado. En cierta manera Buñuel ha mejorado la versión de Riefenstahl, la ha vuelto más eficaz, más eficiente, más temible, más peligrosa también.”[13]

 Su difusión

El pase privado del remontaje más conocido y constante en la historiografía buñueliana, por obvias razones, fue al que asistieron Charlie Chaplin y René Clair. La experiencia no fue nada buena, pues frente a un Chaplin que "se moría de risa" se oponía un so­brecogido Clair que "estaba blanco al final". La posible explicación de por qué le causó risa a Chaplin puede estar en que él había estrenado su película El gran dictador en octubre de 1940, antes de ver la versión abreviada de Buñuel. Para alguien que tan recien­temente había interpretado a Hitler con intención satírica puede entenderse que volver a ver al personaje real le produjera esa frí­vola reacción, como si se reencontrara con su divertido personaje de ficción y obviara al monstruo, postura que siempre le pareció inexplicable a Buñuel. En ese juego de espejos, Chaplin se reía di­ciendo que Hitler era idéntico a Chaplin, como significativamen­te cuenta Buñuel. Sánchez Vidal comenta que el montaje entre­cortado en algunos discursos de Hitler, y la alteración de la con­tinuidad, hace más comprensible la risa de Chaplin, "al acumular los gestos dramáticos en poco tiempo". En este obstinado afán de relacionar los dos trabajos se han llegado incluso a estable­cer inauditas comparaciones por desconocimiento del contexto, como cuando se afirma que, al contrario que en El gran dictador, no hay intención grotesca o satírica en Buñuel, cuando ni podía haberla ni ese era el propósito del trabajo. Ambas propuestas son totalmente incomparables y absolutamente opuestas.

Canto final con el brazo en alto
A este respecto Charles Tesson opinaba que “La versión abreviada del film de Riefenstahl elaborada por Buñuel es la negación de El gran dictador de Chaplin. Y su complemento indispensable.”[14]

 Pero no era la explotación comercial el fin de este y otros remontajes del programa. A Buñuel le gustó mucho su trabajo del que se mostraba ufano: "Al final, los yankis quedaron impresionados", le dijo a Manuel Alcalá, y siempre deseó volver a ver su versión de El triunfo de la voluntad.


[1] Luis Buñuel: Mi último suspiro, Plaza & Janés, 1982, págs. 175-6
[2] Iris Barry trabajaba en el Film Archive, cuyo director era su marido, del MoMA. Fue la que le dio trabajo a Buñuel, en aquellos años tan difíciles, para él en dicha institución.
[3] Fernando Gabriel Martín: El ermitaño errante. Buñuel en Estados Unidos, Tres Fronteras Ediciones, 2010, págs. 260-80
[4] Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel, obra cinematográfica, Ediciones J.C. 1984, pág. 103
[5] Carlos Fuentes: Leni, Buñuel y Roosevelt, El País, 12 sep. 2003
[6] Jay Leyda (1910-1988), cineasta, historiador de cine y especialista en cine documental.
[7] Agustín Sánchez Vidal: Luis Buñuel, obra cinematográfica, Ediciones J.C. 1984, pág. 103
[8] Tomás Pérez Turrent y José de la Colina: Buñuel por Buñuel, Plot, 1993, pág. 42
[9] Eduardo de la Fuente: El triunfo de la voluntad
[10] Los tiempos están basados en la edición editada por Cameo de la película, que en el sistema PAL, dura102 minutos.
[11] Charles Tesson: Quand Buñuel remontait Riefenstahl, Cahiers du Cinema, nº 546, mai 2000, págs. 60-2
[12] Román Gubern: El exilio de Buñuel en Nueva York, revista Triunfo, nº 507, 17 junio 1972, pág. 58
[13] Charles Tesson: Quand Buñuel remontait Riefenstahl, Cahiers du Cinema, nº 546, mai 2000, págs. 60
[14] Charles Tesson: Quand Buñuel remontait Riefenstahl, Cahiers du Cinema, nº 546, mai 2000, págs. 62

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