Esta es la décimo segunda colocación de Célestine en dos
años. Había sido contratada como camarera en casa de M. Rabour, en
Mesnil-Roy, en provincias, en una propiedad llamada Le Prieuré.
La recoge en la estación Joseph y la lleva a Le Prieuré en una calesa. Allí, el ama
de llaves la conduce hasta M. Rabour, que decide llamarla Marie. Le hace
andar con unos botines, después se los lleva. M. Rabour fallece mientras
mordía uno de los botines.
M. Lanlaire, yerno de M. Rabour, está encantado con la
nueva camarera. Al servir la cena Mme. Lanlaire le pide a Célestine que no se
ponga perfume y esta decide entregarse a M. Lanlaire ya que le gusta su
perfume.
A Célestine no le gusta la cocina ni la comida. Joseph, el
cochero-jardinero, no le cae bien, ni tampoco Marianne, la cocinera. Todo le
parece peor que en sus anteriores trabajos.
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La edición de Cátedra |
A la mañana siguiente el señor va de caza y saluda a
Célestine que se muestra muy amable con él. Por la noche su mujer le dice que
no quiere familiaridades con las criadas.
El domingo va a misa y todos se fijan en ella porque va
mejor vestida que las mujeres de provincias. A Célestine le cae bien el
señor, lo que no ocurre con la señora que lo tiene todo bajo llave. Además
está cansada de su trabajo, pues la señora no para de mandarle cosas que ella
considera inútiles.
Un día llega el tío Pantois, un anciano, con unos
escaramujos que M. Lanlaire quiere comprarle. Le da de comer y le dice que le
pagará el domingo, pero el anciano que conoce la fama del señor como mal pagador quiere cobrar en ese momento. Llega
la señora y le dice que no compre nada, pero el señor le dice al tío Pantois
que le pagará el domingo.
Al día siguiente, mientras el señor trabaja en el jardín,
Célestine se le acerca y coquetea con él. Este se le insinúa y Célestine se
aleja amenazándole con decírselo a la señora y muriéndose de risa.
Aprovechando que los señores han salido Célestine visita a
Rose, la asistenta de la finca de al lado. Allí conoce al vecino, el capitán Mauger,
al que considera un chiflado. Este le cuenta a Célestine lo mal que se lleva
con M. Lanlaire y tira piedras a su jardín. Presume que come de todo y le
enseña su hurón. Célestine le desafía a que se lo coma y el capitán le pide a
Rose que se lo prepare para la cena.
De vuelta a casa Mme. Lanlaire la acusa de haberse comido
dos ciruelas, con lo que Célestine se da cuenta de que la señora lo cuenta
todo.
Al día siguiente Célestine recibe una carta notificándole
que su madre ha muerto, pero no le afecta mucho pues no
estaba muy unido a ella. Recuerda la muerte de su padre y como su madre se
dio a la bebida y la prostitución a causa de ello, sus iniciación sexual y
otras vivencias. Marianne y ella beben esa noche y le comenta que se aburre
en ese lugar.
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Buñuel y Carrière |
Célestine piensa que ha asustado a M. Lanlaire con su
amenaza, porque ya no intenta seducirla. Ella se le insinúa pero no consigue
nada. Mme. Lanlaire le echa en cara a su marido que le gusta Célestine y él
lo niega alegando que puede contagiarle alguna enfermedad. Célestine, que ha
oído la conversación piensa en vengarse de los dos.
Joseph suele ir a visitar al sacristán y lee un periódico
antisemita. Por otro lado su actitud hacia Célestine ha cambiado. Marianne le
cuenta a Célestine que tuvo un hijo y que lo tuvo que matar como si fuera un
conejo.
Cuando llega el otoño Célestine empieza a pasar frío. M.
Lanlaire intenta entablar conversación con Célestine, pero esta le rehúye recordándole
que tiene enfermedades. Joseph ha dejado de salir tanto y pasa más tiempo en
la cocina con Célestine.
Esta habla con el capitán Mauger a través de la valla del
jardín y este le cuenta que se comió el hurón y tira cosas al jardín de M.
Lanlaire. Le propone a Célestine que vaya a visitarle cuando no esté Rose.
Célestine se aburre porque nunca pasa nada y el señor no
le hace caso, está siempre de caza. Va a misa y toma una copa con otras
camareras en casa de la tendera. Allí se entera de la violación y asesinato
de una niña llamada Claire. Rose cree que ha sido M. Lanlaire.
Cuando Célestine llega a casa encuentra a Josph sacando
brillo a los arneses. Le da la noticia del asesinato y admira su musculatura.
Algunas veces, cuando no está Mme. Lanlaire habla con Rose y esta le dice que
si tiene algún "problema" por culpa de su señor Mme. Gouin lo
soluciona.
Célestine está confusa con respecto a Joseph: por un lado
le da miedo y por otro le atrae. Cree que hay algún misterio en él. Cree que
ha matado a Claire y le gusta hacer sufrir a los patos cuando los mata.
También ha observado que la mira y le habla de otra manera. Una noche va a
verle al almacén de los arneses. Allí está con el sacristán y hablan de
repartir propaganda antijudía.
Cuando se va el sacristán Joseph le habla del dinero que
tiene y le propone que se case con él y establecerse en Cherburgo. Piensa
comprar un café y está convencido que con ella en la barra será un éxito
entre los marineros. Ella no contesta. Piensa que mató a Claire y sin embargo
no le odia.
Rose ha muerto. El capitán Mauger no está afectado, pues
últimamente Rose no hacía nada y se había vuelto dominante. Le ofrece a
Célestine venirse a trabajar para él, acostarse juntos y la pondrá de
beneficiaria en su testamento. Célestine no le contesta, pero le hace gracia
la propuesta.
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Célestine llega a la estación y la recoge Joseph, que la
lleva a la casa de M. Rabour en una calesa. Este está en el jardín cuando
llega, al mismo tiempo que lo hacen su yerno M. Monteil y la niña Claire.
En el interior Mme. Monteil habla con Célestine, mostrándole
sus obligaciones y diciéndole que está allí al servicio de su padre M.
Rabour, pidiéndole que sea amable con él y comprensiva con sus caprichos.
Célestine coloca sus cosas en su cuarto mientras habla con
Marianne. Después llama a la puerta del baño, donde M. Monteil está
afeitándose. Cuando este la ve queda muy impresionado y se pone un poco
nervioso. Posteriormente, en la cocina, Marianne y la cocinera le informan de
los señores. Entra Joseph que lee un periódico de derechas que critica a los
metecos.
Célestine en el cuarto de M. Rabour. Este le cambia el
nombre por el de Marie y le pide que le lea. Mientras lo hace le palpa la
pierna y va a un armario lleno de botines para coger uno para ella, pero su
hija llama y desiste.
A la mañana siguiente, aprovechando que M. Rabour y Mme.
Monteil han salido, Célestine recorre el jardín y ve caer una piedra del otro
lado de la valla. Se acerca y habla con Rose y con el capitán Mauger. Este le
dice que M. Monteil es un canalla y un mujeriego.
En el interior de la casa M. Monteil está en el comedor.
Célestine se le acerca y aquel le dice que está a favor del amor loco.
Célestine coquetea un poco, pero se aleja de él.
Joseph mata un pato y Célestine le pide que no lo haga
sufrir, pero Joseph le dice que le gusta. Posteriormente este le cuenta a
Mme. Monteil que Célestine habla mucho con los vecinos. Claire está en la
cocina con las mujeres, Joseph entra y le molesta verla allí, luego entra
Célestine que le da una manzana a la niña, pero se la niega a Joseph por
chivato.
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Octave Mirbeau |
Más tarde llega el sacristán y se pone con Joseph a
criticar a los judíos. Célestine se lleva a Claire a dormir a su habitación.
La señora le pide que no se perfume y posteriormente le dice a su marido que
deje de ir detrás de Célestine, que no es por celos, sino que no quiere que
le cueste dinero. Su marido se excusa diciendo que una mujer como ella puede
tener enfermedades. Célestine no hace caso a la señora y se perfuma riéndose.
En la cocina Joseph y el sacristán escriben un texto antijudío.
Al día siguiente M. Monteil le hace la corte a Célestine,
pero esta le aparta diciéndole que puede tener enfermedades. Posteriormente
el señor discute con el capitán Mauger porque está cortando las ramas de sus
árboles que entran en su jardín. Se insultan.
Mme. Monteil está en su habitación preparando algún
brevaje, Célestine llama, pero no la deja entrar. M. Rabour la reclama en su
despacho. Le pide que se ponga unos botines y le hace caminar con ellos.
Posteriormente se los quita y se
encierra en su habitación con ellos. Célestine va a recoger dos botellas de
vino de misa que Joseph le entrega.
Llega el cura (Jean-Claude Carrière). M. Monteil le regala
las dos botellas de vino y un pastel. Le habla de exigencias sexuales con su
marido y el sacerdote le dice que no debe sentir placer.
Célestine llama a la Mme. Monteil porque su padre no
responde. Cuando consiguen forzar la puerta ven que está muerto abrazado a
los botines que llevaba Célestine.
Claire está en el bosque cogiendo caracoles. Se encuentra
con Joseph que vuelve a casa con el carro y este le dice que tenga cuidado
con el lobo. Después la persigue, la viola y la mata.
Interior de la casa. Mme. Monteil está haciendo cuentas
del funeral y entra Célestine a despedirse. La Sra. lamenta que se vaya y le
dice que puede volver cuando quiera, si el puesto está disponible.
Célestine, mientras espera el tren en la estación, se
entera del asesinato de Claire y decide volver. Se encuentra con un grupo
formado por Rose, el capitán y otras mujeres. El capitán opina que ha sido
Monteil y una de las mujeres que fueron dos capuchinos que pasaron por allí
hace poco.
Es de noche y Joseph está quemando unos rastrojos en el
jardín y Célestine se acerca con unas patatas para asarlas entre las cenizas.
Joseph le dice que a las mujeres no se las conoce a la primera, pero que a
ella la conoce. Célestine le pregunta por su viaje en carro el día de la
muerte del patrón y si vio a Claire por el camino. Joseph insiste en que ella
es como él y le muerde en el cuello y ella no se resiste.
El capitán Mauger está haciendo limpieza en su jardín y
empieza a tirar cosas al jardín de los Montiel. M. Monteil que está a punto
de partir para el funeral ve lo que ocurre, pero su mujer le pide que no se
meta en líos. El capitán le pide a Célestine que denuncia a Monteil, que él y
Rose le apoyarán y después añadirán la acusación de la violación de Claire.
También le pide que venga a verle cuando Rose no esté.
El capitán Mauger y M. Monteil están en el juzgado de paz,
ya que este presentó una denuncia contra el capitán, pero como no hay
testigos y ante su prestigio como exmilitar se desestima la denuncia.
Es de noche y Joseph llama a Célestine a su habitación
para que le ayude remendando algunas de sus prendas. Célestine le dice que lo
tiene todo muy ordenado y Joseph, que sabe que estuvo registrando en su
habitación, le pide que si hurga en
sus cosas las deje igual que estaban. Célestine le dice que cree que fue él
quien mató a Claire y Joseph le comunica que está enamorado de ella. Esta
intenta besarle, pero él lo evita. Ella quiere acostarse con él, pero Joseph
le pide que espere porque la quiere.
En el interior de la casa M. Montiel quiere llevarse a
Célestine a su habitación pero esta lo rechaza, entonces entra en la
habitación de su esposa que también le rechaza.
Célestine va a ver al juez para hablarle del asesinato de
Claire, pero como no puede esperar termina por irse. Al salir ve al capitán
Mauger, que le dice que ha despedido a Rose porque no hacía nada y se
apoderaba de todo. Le propone que se case con él y Célestine le contesta que
se lo pensará.
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Ella detesta al capitán y se da cuenta de que Joseph le
intriga pero le quiere. Se lo dice y también que quiere acostarse con él,
pero este le dice que después de casarse. Joseph va a Cherburgo a comprar el
café y ella le echa de menos. Marianne le dice que está embarazada del señor.
A los pocos días de volver Joseph de Cherburgo robaron en
la casa. Se llevaron la vajilla de plata de Mme. Lanleire y esta se puso
fuera de sí. No se consiguió averiguar quién lo hizo. Célestine mejoró su
actitud hacia su señora y esta le tomó afecto.
Al cabo de varios meses Célestine se despidió con la
excusa de que iba a casarse con un antiguo novio y Mme. Lanlaire lo lamentó.
Ocho días más tarde Joseph también se despidió con la excusa de que se hacía
viejo.
Joseph y Célestine regentan un café en Cherburgo que se
llama "Café del ejército francés" y al que acuden los
"patriotas" y antijudíos. Célestine está detrás del mostrador y se
muestra amable con los clientes.
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Célestine entra en la habitación de Joseph, se desnuda y
se acuesta. Este entra y le dice que no está bien lo que hace, que la quiere
para que sea su mujer. Quiere comprar un café en Cherburgo y con una mujer
como ella podría ganar mucho dinero. Tiene bastante dinero ahorrado, pero piensa
esperar cinco o seis meses y además tiene otro asunto importante que
resolver. Está dispuesto a acostarse con ella si le jura que será su mujer, a
lo que ella acepta con la intención de preguntarle si mató a Claire.
Por la mañana Joseph y Célestine van a ver a los señores
para comunicarle que se van a casar. M. Montiel ve a Marianne a través de la
ventana, sale y se le acerca diciéndole que le gusta el amor loco y la seduce
en el gallinero.
Joseph se marcha y Célestine aprovecha para quitarle la
puntera de una de sus botas. Por la noche entra el sacristán y le muestra la
porra que ha elaborado para la manifestación antijudía del domingo. Entran
los gendarmes a tomar una copa con Joseph y luego le muestran la puntera para
saber si es suya, y al ver que le falta una de la bota se lo llevan detenido.
Exterior día. El capitán Mauger y Célestine salen de la
iglesia casados. Llega M. Montiel y les felicita. Después, en casa, Célestine
está en la cama y el capitán le sirve el desayuno. Este le dice que ha
cambiado el testamento a su favor. Le cuenta que va a cazar con Montiel y que
es buena persona. Joseph ha sido puesto en libertad por falta de pruebas.
Una manifestación en Cherburgo. Los manifestantes van
gritando ¡Abajo los metecos! Joseph está ante su café "L' Armée
Française" con la que se supone es su esposa. Empieza a exclamar ¡Viva
Chiappe! y los manifestantes corean el grito mientras se alejan.
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