¿Hay o no hay símbolos en las películas de Luis Buñuel?
Este
es uno de los temas más controvertidos del cine de Buñuel, ya que hay opiniones
autorizadas en ambos sentidos. Buñuel negó siempre que él pusiera símbolos en
sus películas, aunque siempre se pueden encontrar símbolos. A veces yo mismo
encuentro algunos, después. Pero no los pongo yo. Tengo un punto de partida y
me pregunto qué le sigue. Invento una
respuesta y así sucesivamente. Esto no tiene nada que ver con un modo de
proceder simbólico. Se ha dicho que de hecho soy simbolista por Un perro andaluz, que era un film un
poco onírico. Ahora tomo muy buen recaudo de quitar todo aquello que pueda
entenderse como símbolo. En El discreto
encanto de la burguesía tenía la imagen de la gente que camina en la calle.
Originariamente quería hacer así: que la primera vez caminaran alegremente, ya
la final, arrastrándose, muy cansados. Después me di cuenta que eso se
interpretaría simbólicamente: que es la burguesía que va hacia su destrucción.
Entonces guardé el plano de las personas que caminan por la calle porque me
gustaba, pero rodé la escena del mismo modo dos veces. Esto no impidió a la
gente hacer, de todos modos, una interpretación simbólica. En mis filmes no hay
simbolismo, y tampoco psicoanálisis... Cuando no hay
simbolismo o un cuento lógico la gente se intranquiliza. En El fantasma de la libertad está la escena de los zorros. Si el coronel saliera del tanque y entrara acto seguido a la hostería explicando que todo era una broma todos quedarían conformes[1]
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Este es el plano de Buñuel que más interpretaciones ha suscitado |
simbolismo o un cuento lógico la gente se intranquiliza. En El fantasma de la libertad está la escena de los zorros. Si el coronel saliera del tanque y entrara acto seguido a la hostería explicando que todo era una broma todos quedarían conformes[1]
A
veces me concedo hacer una broma que no posee ningún significado simbólico y
con la que quiero borrar mis huellas. No entiendo por qué algunas personas se
empecinan en dar una explicación racional a cuadros que he creado
arbitrariamente[2].
Además de negar los símbolos en sus películas,
Buñuel se ha negado a dar explicaciones sobre el significado de algunas de
ellas, lo que ha dado lugar a múltiples interpretaciones, como es el caso de El
ángel exterminador. En este aspecto Un perro andaluz ha
batido records y posiblemente sea el film, no solo de Buñuel, que más
interpretaciones ha suscitado y así seguirá posiblemente durante mucho tiempo, a
pesar de lo que dijo el autor: La motivación de las imágenes fue o se pretendía que lo
fuera, puramente irracional: son tan misteriosas e inexplicables para el autor
como para el espectador. NADA, en el film, SIMBOLIZA NADA. El
único procedimiento de investigación de los símbolos sería, tal vez, el
psicoanálisis.[3]
(Las mayúsculas y el subrayado son de Buñuel)
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El ángel exterminador: plano de las patas de gallina |
A
Buñuel nunca le han gustado los símbolos, sobre todo si van encaminados a
sustentar una tesis determinada de antemano. El realizador ha repetido en
varias ocasiones que él hacía cine para sus amigos, entendiendo que eran los
que mejor podían comprender su obra. Así en Un perro andaluz el plano
en que el protagonista aparece tendido en la cama recordaba la costumbre de
García Lorca de hacerse el muerto en la Residencia de Estudiantes, lo mismo que
el cubo de agua que Fernando Rey vierte sobre Carole Bouquet recordaba las
"mojaduras" que realizaban en
la Residencia.
"Hay
un rechazo manifiesto en Buñuel a saber el porqué de las cosas presentes en sus
filmes. No tiene demasiadas ganas de conocerlas. Él no ha hecho cine para eso
(el cebo de un auto–análisis), sino para mantener a buena distancia un
desconocimiento de sí, siendo plenamente consciente de los riesgos y de los
eventuales fallos de este sistema. De ahí su humor, como forma de
distanciamiento, sobre un fondo de angustia ligado a la certeza de estar, a
pesar de todo, allí donde el film lo ha puesto. Esto explica su naturaleza
desconfiada cuando un periodista llama a
su puerta, viendo Buñuel en él un policía disfrazado, es decir un inquisidor. Advertido
de las múltiples interpretaciones suscitadas por su obra Buñuel ha dejado
decir, sin tratar de desmentir. En el nombre de la libertad del otro, la del
espectador."[5]
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La edad de oro: el dedo vendado |
En
algunas de sus películas mexicanas aparece un cura que "simboliza" a
la Iglesia, así como a veces también aparece un militar o un policía que
"simbolizan" a las fuerzas represoras del orden, pero esos
"símbolos" en buena medida están socialmente establecidos. En algunas
de sus películas aparece un plano en que un animal es atacado/devorado por
otro: en La joven un mapache se come una gallina; en Viridiana,
un gato se come una rata; en Diario de una camarera, un jabalí
ataca un conejo, etc., "simbolizando" una agresión de tipo sexual y
Buñuel dice que esas
asociaciones de imágenes es espontánea.[6]
A
la hora de decidir si hay o no símbolos en su cine, vamos a ver que hay
disparidad de criterios:
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Un perro andaluz: García Lorca también se hacía el muerto en la Residencia |
· Max Aub[7],
amigo del realizador: “La greguería era y es una forma de no tomarse la vida en
serio. No se trata de simbolismo; quien diga que el cine de Buñuel está lleno
de símbolos no sabe lo que dice; si dijera que está lleno de greguerías,
estaría en lo cierto.”[8]
“El surrealismo...es un movimiento totalmente antisimbolista. No, no hay
simbolismo en las películas de Buñuel, pero sí hay hechos que en la gente
producen reacciones que podrían confluir con el simbolismo.”[9]
· Jesús G. Requena[10],
autor de algunas obras sobre el realizador: No hay metáforas, ni símbolos, en
los textos buñuelianos, como no puede haberlas en las notas de un antropólogo
riguroso.[11]
Las películas de Buñuel no utilizan ningún símbolo como procedimiento de
significación. Otra cosa es que estén presentes en ellos –y lo están– los
símbolos que forman parte de esas conductas ritualizadas cuya observación guía
siempre la puesta en escena buñueliana.[12]
· Xavier Bermúdez[13]:
En Buñuel...no hay símbolo deliberado, hay metáfora y metonimia, hay juegos de
contrastes, hay pies y botines, hay mediobuenos y/o mediomalos, etc. y cuando,
eventualmente, la narración alcanza lo alegórico, ese alcance no se convierte
en un elemento de valor primario, sino secundario. Y sobre todo, no hay ideas
que defender o demostrar, no hay mensajes.[14]
El río y la muerte: el sacerdote simboliza el poder eclesiástico |
· Víctor Fuentes[15]:
El simbolismo tiene una gran importancia en su cine. Buñuel rechaza el
simbolismo en su versión pedestre o positivista, el fácil simbolismo del
"esto quiere decir esto otro", de aquí que le guste burlarse de
ciertos críticos. La obra de Buñuel es una de las primeras de nuestro siglo
que, conscientemente, parte de los descubrimientos del inconsciente y de la
psicología de la profundidad: nadie como él ha sabido llevar a la pantalla las
imágenes simbólicas de los profundos conflictos psíquicos.[16]
· Vicente Sánchez
Biosca[17]:
Los símbolos en Buñuel son directos, a menudo incluso se trata de objetos
cotidianos, nada alegóricos, pero, por paradójico que resulte, el tratamiento
al que el director les somete les confiere una densidad y opacidad que los hace
resistentes a ser agotados por el análisis.[18]
· Emilio García Riera[19]:
En realidad, lo que no hace Buñuel es caer en un simbolismo apriorístico,
abusivo, que sacrifique la humanidad concreta de los personajes. El símbolo
debe surgir de la materia cinematográfica misma y no anteponerse a ésta.[20]
Veamos
a algunos ejemplos de lo que podríamos llamar símbolos en la obra de Buñuel:
· Los animales
aparecen en sus películas como símbolos de la pasión humana, pero de la pasión
biológica. Se encontrarán con frecuencia en los momentos en que las pasiones
sexuales rompen los umbrales de la tolerancia –así sucede a menudo con la
presencia de las gallinas. Los animales son también expresión de agresividad y
violencia, como los gallos que se presentan en el momento de la muerte: Los
olvidados, El bruto, etc.[21]
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El piano símbolo de la burguesía: El ángel exterminador |
· En su cine Buñuel
ha utilizado en varias ocasiones la manzana para simbolizar el deseo sexual: La
joven, por ejemplo.
· El piano es un
símbolo de la burguesía en sus películas: Un perro andaluz, El ángel exterminador,
Tristana, etc.
· En Tristana,
las zapatillas de don Lope simbolizan la sumisión, el dominio, por eso la
protagonista termina por tirarlas a la basura cuando se libera.
· En La
Vía Láctea el hombre de la capa se aleja junto a un enano y este suelta
una paloma, simbolizando la Santísima
Trinidad, además con sarcasmo, pues Jesús dijo a los apóstoles: "El Padre
es mayor que yo".
Y
todo eso sin entrar en consideraciones como las de que si la columna de Simón
del desierto es un símbolo fálico o si la escena del corte del ojo en Un
perro andaluz es un símbolo de
la penetración, y otros.
Las obras de Buñuel son muy ricas en significados, pero estos están ahí dentro de la película. No hay que buscar significados ocultos, Buñuel no juega a eso, pero sus películas son tan ricas que cada uno puede sacar conclusiones diferentes. Un buen ejemplo de ello son los finales de muchas de sus películas.
Todo lo anterior no está en contradicción con el hecho de que algunas de las imágenes de Buñuel se puedan convertir o entender como símbolos por la forma de destacarlos, bien sea a través del encuadre o el montaje, sobre todo los relacionados con la religión. Un ejemplo de ello podría ser el crucifijo-navaja de Viridiana.
Las obras de Buñuel son muy ricas en significados, pero estos están ahí dentro de la película. No hay que buscar significados ocultos, Buñuel no juega a eso, pero sus películas son tan ricas que cada uno puede sacar conclusiones diferentes. Un buen ejemplo de ello son los finales de muchas de sus películas.
Todo lo anterior no está en contradicción con el hecho de que algunas de las imágenes de Buñuel se puedan convertir o entender como símbolos por la forma de destacarlos, bien sea a través del encuadre o el montaje, sobre todo los relacionados con la religión. Un ejemplo de ello podría ser el crucifijo-navaja de Viridiana.
Buñuel decía: Cuando
echo una ojeada a mis obras siempre constato que no he tratado de demostrar
algo; no he hecho uso del cine como púlpito del cual se predica. Reconozco que
voy a desilusionar a muchos con esta afirmación. Porque sé que en Viridiana y en otros de mis filmes se
van a ver muchos símbolos y significados[22].
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La Vía Láctea: la Santísima Trinidad |
[1] Roxane Saint–Jean: Entrevista con Luis Buñuel. Tomada del
libro Buñuel. Ed. Kyrios, 1978, Pág. 59
[2] Manuel Michel: Entrevista con Luis Buñuel. Tomada del libro Buñuel. Ed. Kyrios, 1978, Pág.46
[3] Luis Buñuel: Notas sobre la realización de Un perro andaluz, en: En torno a Buñuel, Cuadernos de la
Academia, nº 7-8, agosto, 2000, Pág. 566
[4] Carta de Buñuel a José Bello desde
París (17/2/1929). En: Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Planeta, 1988, Pág. 197
[5] Charles Tesson: Luis Buñuel. Cahiers du
Cinéma. 1995.Pág. 19
[6] Luis Buñuel: Buñuel por Buñuel, Plot, 1993, pág. 114
[7] Autor de las obras Conversaciones con Buñuel y Luis Buñuel, novela.
[8] Agustín Sánchez Vidal: Buñuel, Lorca, Dalí: El enigma sin fin. Planeta,
1988, Pág. 106
[9] Max Aub: Conversaciones con Buñuel, Aguilar, 1985, Pág.466
[10] Autor de las obras: Amor loco en el jardín (La diosa que
habitaba el cine de Luis Buñuel) y Escenas
fantasmáticas (Un diálogo secreto entre Alfred Hitchcock y Luis Buñuel)
[11] Jesús G. Requena: Notas para lecturas de films buñuelianos. En:
La imaginación en libertad. Universidad
Complutense, 1981, Pág. 53
[12] Jesús G. Requena: Notas para lecturas de films buñuelianos. En:
La imaginación en libertad. Universidad
Complutense, 1981, Pág. 53 (Nota al pie)
[13] Autor de Buñuel: espejo y sueño
[14] Xavier Bermúdez : Buñuel: espejo y sueño. Edición de la
Muralla, 2000, Pág. 17
[15] Autor de: Buñuel: cine y literatura, Los mundo de Luis Buñuel, Buñuel en México,
La mirada de Buñuel y Buñuel: del
surrealismo al terrorismo.
[16] Víctor Fuentes: Buñuel en México. Instituto de Estudios
Turolenses, 1993, Pág. 64
[17] Autor de Viridiana y diferentes artículos sobre Buñuel.
[18] Vicente Sánchez-Biosca: Viridiana, Paidós, 1999, Pág. 60
[19] Autor de la Historia documental del cine mexicano
[20] Emilio García Riera : Historia documental del cine mexicano,
VIII. Pág. 153
[21] Fernando Cesarman: El ojo de Buñuel. Anagrama, 1976, Pág. 59
[22] Luis Buñuel: Comentarios sobre Viridiana. New York Times, 18 de marzo de 1962
(Tomada del libro Buñuel. Ed. Kyrios,
1978, Pág.57
[23] Luis Buñuel: El discreto encanto de la burguesía, Aymá, 1973, Pág. 9
Acabo de descubrir tu blog. Excelente trabajo.
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