domingo, 16 de noviembre de 2014

El homenaje de Hollywood a Luis Buñuel (noviembre 1972)

El mes de noviembre de 1972[1], se celebró una comida en Hollywood en homenaje a Luis Buñuel, que congregó a nueve de los más grandes directores de la meca del cine (Goerge Cukor, John Ford, Alfred Hitchcock, Rouben Mamoulian, William Wyler, George Stevens, Billy Wilder, Robert Wise y Robert Mulligan)[2], a ninguno de los cuales conocía Buñuel, y que dio lugar a una de las fotos más famosas de la historia del cine. Vamos a recordar aquí, cómo fue aquel acontecimiento.
 De pie: Robert Mulligan, William Wyler, George Cukor, Robert Wise,
 Jean Claude-Carriere, Serge Silberman. Sentados: Billy Wilder,
George Stevens, Luis Buñuel, Alfred Hitchcock y Rouben Mamoulian
La comida tuvo lugar en la casa de George Cukor en el 9166 de Cordell Drive en Beverly Hills, al norte de Sunset Boulevard y al sur de Mullholland Drive. La finca tenía una extensión de dos hectáreas y media, rodeada de un muro de piedra y que el director compró en 1932.

Dicha finca poseía jardines con auténticas esculturas griegas y romanas, terrazas, fuentes y una gran piscina climatizada.
La casa de George Cukor
La casa estaba decorada en su interior con abundantes obras de arte, demasiado recargada de objetos en opinión de algunos, y en las escaleras y algunas paredes se extendían las fotografías dedicadas de sus amigos del mundo del cine.
 En ella se celebraban fiestas donde acudía "la flor y nata" de Hollywood[3].
Interor de la casa de George Cukor
Los hechos se desarrollaron así. Luis Buñuel acudió a Nueva York para asistir al estreno de El discreto encanto de la burguesía (Le charme discret de la bourgeoisie, 1972) programada en el New York Film Festival de octubre de 1972. Pero la nominación al Oscar que recibió la película, su promoción en la Costa Oeste y estreno en Los Angeles Festival animó a Buñuel a trasladarse un mes después a California. Le acompañó su hijo Rafael y se alojaron junto al productor Serge Silberman y el guionista Jean-Louis Carrière en el Beverly Wilshire Hotel. Llegó el 15 de noviembre, se encontró con sus amigos los Rubia Barcia y comió en su casa junto a amigos comunes…
Otra de las diferentes fotos que se tomaron al grupo
Cuenta Wilder que todos los años, con ocasión de la entrega de los Oscar, Cukor celebraba una comida en su casa, aunque en esta ocasión se organizó meses antes de la ceremonia, cuando ya se sabía que la recién estrenada El discreto encanto de la burguesía tenía dos nominaciones (mejor guión original y mejor película extranjera.[4]
Carrière señala que fue a él al que llamó por teléfono George Cukor, puesto que ya se conocían, porque se había enterado de que Buñuel estaba en la ciudad, para invitarlo a almorzar con algunos amigos. La invitación incluía también al productor de la película Serge Silberman, al coguionista Jean-Cluade Carrière y a Rafael Buñuel, el hijo del cineasta que residía en Los Angeles. Todos los invitados a los que llamó Cukor para el homenaje aceptaron asistir, excepto Fritz Lang, el que más hubiera interesado a Buñuel, por encontrarse enfermo.

Buñuel y sus acompañantes fueron los primeros en llegar, como no podía ser de otra manera conociendo el sentido de la puntualidad del realizador, y fueron recibidos cordialmente por el anfitrión. Después apareció John Ford, que debido a su mal estado de salud era " medio llevado por un negro" y que se sentó a su lado en el sofá. Le habló de que estaba preparando un western.
Después de Buñuel el primero en llegar fue John Ford
 Más tarde llegó Alfred Hitchcock que se sentó junto a él en el otro lado del sofá y que le habló de su bodega, de su dieta y de la pierna cortada en Tristana (1970). Carrière dice que aunque Buñuel hablaba el inglés bien, le costaba trabajo entenderlo, por lo que él hacía de traductor. A continuación fueron llegando el resto de los invitados.
Después llegó Alfred Hitchcock
Después del aperitivo, el almuerzo se sirvió en un amplio comedor iluminado con candelabros. El comedor tenía vistas al jardín y largas cortinas de terciopelo. Estaba decorado  con objetos de estilo veneciano, victoriano y clásico. La comida debió empezar sobre las doce y terminar hacia las tres. Debido a la edad de la mayoría de los comensales el menú fue sobrio: ensalada, pescado hervido, vino Chablis…  Hitchcock "exigió" sentarse a la izquierda de Buñuel.
Hitchcock pidió ponerse en la mesa a la izquierda de Buñuel
Durante la comida hubo varios brindis. Del único que tenemos noticias es el que inició George Stevens y del cual tenemos dos versiones. Según Buñuel dijo: " por lo que, pese a nuestras diferencias de origen y de creencias, nos reúne alrededor de esta mesa". Buñuel, después de que Carrière le tradujera, levantó el vaso y dijo un tanto receloso por lo que pudiera implicar la parrafada: "Bebo, pero me quedan mis dudas".
Jean-Claude Carrière y George Stevens
 Hay otra versión del brindis y es la que relata Fernando Gabriel Martín: «Las artes son el único medio de masas internacional y cuando nos encontramos como directores y actores, nos encontramos como hermanos». A lo que Buñuel habría respondido: «somos todos hermanos en oposición a ideologías como el nazismo, donde los hombres no son libres», palabras que todos reafirmaron.[5] Me inclino por esta segunda versión.
Billy Wilder, Rafael Buñuel, Luis Buñuel y Alfred Hitchcock
La foto se hizo después de la comida y es por eso que no aparece John Ford, ya que por problemas de salud se tuvo que ir a mitad de la misma. Tampoco aparece Fritz Lang, otro de los directores invitados, que finalmente no acudió a causa de su enfermedad. Buñuel estaba muy interesado en conocerle y a través de Cukor le visitó después en su casa. Se cuenta que volvió entu­siasmado y con una foto dedicada de uno de los cineastas que más influyó en su vocación cinematográfica.
Fritz Lang y Luis Buñuel
En contra de lo que dicen algunos, como Buñuel o Carrière, tanto el cronista como el fotógrafo estaban allí desde el principio para tomar nota del acontecimiento. George Cukor se encargó de que a la comida asistieran el cronista Charles Champlin, que escribió la crónica del homenaje y la publicó el 20 de noviembre en Los Angeles Times[6] con foto incluida y el fotógrafo Marv Newton que convirtió la foto que tomó del grupo de invitados en una de las imágenes más conocidas de la historia reciente de Hollywood.
A los habituales del grupo se ha añadido de pie a la derecha
el cronista Charles Champlin y Rafael Buñuel
Como podemos ver en este post  se hicieron diferentes tomas del grupo, además de las que se tomaron antes de la comida y en las que sí aparece John Ford.
  
William Wyler y John Ford
Buñuel reconoce en sus memorias que fue una comida extraordinaria y Charles Champlin escribió en la crónica que publicó del acontecimiento, que fue un momento memorable para Buñuel: "Casi con lágrimas dijo al grupo que nada remotamen­te parecido le había ocurrido en su vida en el cine".[7] Como ya analizamos en un post anterior (Buñuel en Estados Unidos: sus intentos para integrarse en el cine de Hollywood) Buñuel no consiguió hacer cine en Hollywood, a pesar de intentarlo. Si tenemos en cuenta unos meses después del homenaje, El discreto encanto de la burguesía se hizo con el óscar a la mejor película extranjera, podemos asegurar que, al fin, Luis Buñuel consiguió triunfar en Hollywood. 
El hueco entre Jean-Claude Carrière y Serge Silberman
era para el "fantasma" de John Ford que se había tenido que ir
(Según Jean-Claude Carrière)
Puedes ver un documental relacionado con el tema titulado Los chicos de la foto


[1] Aunque no se especifica el día, si Buñuel llegó el 15 y el 20 apareció publicada la crónica del homenaje en el periódico, la comida debió celebrarse entre el 18 y el 19.
[2] Menciono solo una película de cada uno de ellos: George Cukor: Historias de Filadelfia  (The Philadelphia Story, 1940) Rouben Mamoulian: La reina Cristina de Suecia  (Queen Christina, 1933); William Wyler: Ben-Hur  (Ben-Hur, 1959); George Stevens: Raíces profundas  (Shane, 1953); Billy Wilder: Con faldas y a lo loco  (Some Like it Hot, 1959); Robert Wise: West Side Story  (West Side Story, 1961); Robert Mulligan: Matar un ruiseñor (To Kill a Mockingbird, 1962). De Johnn Ford y Alfred Hitchcock no creo que haga falta mencionar ninguna.
[3] Los datos referentes a la casa de George Cukor han sido tomados de: Manuel Hidalgo: El banquete de los genios. Un homenaje a Luis Buñuel. Ed. Península, 2013
[4] Fernando Gabriel Martín: El ermitaño errante. Buñuel en Estados Unidos, Tres Fronteras Ediciones, 2010, págs. 810
[5] Fernando Gabriel Martín: El ermitaño errante. Buñuel en Estados Unidos, Tres Fronteras Ediciones, 2010, págs. 812
[6] El título fue: Gathering of Giants Fetes spain´s Bunuel. (Una reunión de gigantes agasaja al español Buñuel).
[7] Fernando Gabriel Martín: El ermitaño errante. Buñuel en Estados Unidos, Tres Fronteras Ediciones, 2010, págs. 813

No hay comentarios:

Publicar un comentario