domingo, 1 de mayo de 2016

Là-bas, 1975 (II)

El guion Là-bas[1], que fue escrito por Buñuel y Carrière en 1975, está inspirado en la novela[2] del mismo título que Joris-Karl Huysmans publicó en 1891. La fidelidad a la novela está básicamente conservada aunque se suprimen bastantes situaciones, algo habitual en las adaptaciones cinematográficas, y aparecen elementos nuevos como la madre del canónigo Docre, la escena en la enfermería del aeropuerto y sobre todo la presencia del terrorismo, la gran obsesión de sus últimos años.
Aunque los personajes de Là-bas, se llamen Durtal, Des Hermies, Carhaix, Chantelouve, Docre..., los verdaderos protagonistas son Gilles de Rais, la Edad Media, el satanismo y las campanas.[3]
Edición francesa del guion
Là-bas, al igual que su otro guion no rodado, El monje, trataban del satanismo, que es un tema que está muy cerca de la religión. Al igual que ocurriera con sus adaptaciones de Diario de una camarera y Ese oscuro objeto del deseo, sitúa la acción en el mundo actual, que él conoce bien.
La novela de Huysmans, termina con una conversación entre Des Hermies y Durtal sobre el satanismo y el lugar de la religión en la sociedad. Des Hermies se muestra pesimista y expresa los puntos de vista de Huysmans en 1891 a punto de convertirse al catolicismo… Frente a este final, con estas posiciones que el director no comparte y el acento demasiado filosófico para ser llevado a la pantalla… La última imagen debería haber mostrado la capilla vacía con una cabra abandonado y una imagen del Cristo de Grünewald... Sin lugar a dudas, el propósito de Buñuel era mostrar la persistencia del fanatismo. No hay duda de que el tema le ha apasionado…[4]
Buñuel ha conservado los nombres de los personajes. Ha eliminado el personaje de Gévingey, mientras que añade el de la madre de Docre.
Allá abajo (Là-bas) es una novela difícil de resumir, porque lleva muchas descripciones, y debates sobre satanismo, ocultismo, religión, etc., que como es lógico no interesan aquí. En el resumen del guion hemos señalado de verde las escenas que ocurren durante la Edad Media.
Novela
Guion
Des Hermes reprocha a su amigo Durtal que ha abandonado la novela moderna para escribir la historia de Gilles de Rais. Discuten de literatura y del naturalismo. Des Hermes se marcha y Durtal sigue pensando en el tema, en el ideal de naturalismo, lo que le llevó a la pintura y concluyó que la revelación del naturalismo la tuvo en Alemania al ver el cuadro de la crucifixión de Mathaeus Grünewald. Luego pensó que aquello era único y que no tenía equivalente en la lengua. Más tarde vio que todo eso le conducía al catolicismo de la Edad Media, al naturalismo místico, pero rechazó la idea pues no era creyente.
Soltero y sin fortuna a veces buscaba paliativos en la religión, pero ello suponía renegar del sentido común. Se alejaba de la religión, aunque pensaba mucho en ella. No creía pero admitía lo sobrenatural.
Se acercó a su mesa de trabajo. Sus notas sobre el mariscal de Rais le calmaron y decidió que eso era lo que más le interesaba.
Detestaba su época, por eso era feliz dedicándose de lleno a Gilles de Rais en la Edad Media. A continuación se describe cómo conoció a su amigo Des Hermes.
Durtal estaba esperando la llegada del portero, que se encargaba de la limpieza de su casa y que como siempre, llegaba tarde. Posteriormente llegó Des Hermes y salieron juntos. Su amigo le llevó a la iglesia de Saint Sulpice y le hizo subir a la torre. Durtal se fija en que el campanero tiene la lividez del prisionero medieval encerrado hasta su muerte.
Allá lejos (Là-bas)
Este se llamaba Carhaix y después de enseñarles las campanas, les habló de ellas. Luego bajaron a la vivienda del campanero, que estaba en la misma torre. Allí les contó que los campaneros están desapareciendo. Durtal pensó que Carhaix vive satisfecho con sus campanas y que le hubiera gustado vivir en la Edad Media como a él.
Otro día, Des Hermes le pregunta a Durtal por su trabajo sobre Gilles de Rais y este empieza a contarle su biografía, como poco a poco fue perdiendo todas sus posesiones y arruinándose, al tiempo que pasaba de hombre creyente y religioso a practicante del satanismo.
Los dos amigos van a cenar con los Carhaix. Durante la comida hablan del satanismo en la E. Media, en los tiempos modernos y en la época actual y que la forma de satanismo más utilizada en la actualidad es la misa negra, presidida por un sacerdote y en donde se hace un uso sacrílego de la hostia consagrada. Quedan para otra cita, a la que piensan invitar a Gévingey un especialista en satanismo.
Después de describir la vivienda de Durtal, se comenta la búsqueda de la piedra filosofal por los alquimistas y de cómo Gilles de Rais trajo a su castillo a los mejores alquimistas para que trabajaran para él pero no consiguieron descubrir nada. Hubo invocaciones al diablo por parte de algunos, aunque no tuvo éxito en su búsqueda de la piedra filosofal.
Durtal recibe una carta de una desconocida que le pide un encuentro. Aunque al principio piensa en rechazar termina por contestar a la carta.
En los siguientes días especula sobre quién puede ser la mujer. Sigue intercambiando correspondencia con ella. Visita a su amigo Des Hermes y por una conversación que mantienen piensa que la mujer puede ser  la esposa de Chantelouve, aunque no está seguro.
A la mañana siguiente se tranquilizó un poco e intentó reanudar su trabajo sobre Gilles pero no era capaz. Entonces se puso a pensar en Tiffauges, el castillo donde vivió Gilles: sus dependencias, las comidas, los trajes y luego volvió a pensar en la mujer. De pronto llamaron a su puerta. Era la Sra. Chantelouve. Estuvieron hablando de cómo llegó él a sospechar que era ella la de la carta. Quedaron en verse dentro de dos días.
Al día siguiente se despertó pensando en ella y se preguntaba por qué no le dijo nada cuando visitaba su casa.
Se fue a casa de Carhaix para cenar con Des Hermes y el astrólogo Gévingey. Carhaix empezó a explicarle las características de las campanas. Después llegó el astrólogo, que durante la cena estuvo hablando de astrología en el pasado y de los charlatanes de hoy en día y a continuación de la realidad del espiritismo.
Se interesó por el libro de Durtal sobre Gilles y después se puso a hablar sobre el incubato y el sucubato, de las personas que caen bajo su influjo, lo que le condujo a hablar del canónigo Docre, maestro del satanismo actual.
Gévingey le dijo a Durtal que si quería saber más sobre Docre que le pregunte a Chantelouve, porque el matrimonio le había tratado mucho.
Al irse a casa los dos amigos hablan sobre el astrólogo y Durtal piensa que sigue habiendo mucho misterio en todos esos temas.
Al día siguiente Durtal no sabe cómo matar el tiempo hasta la hora de la cita. Ve que le faltan dulces y licores y sale a comprarlos. Cuando vuelve a su casa lo prepara todo, limpia un poco y espera la llegada de la Sra. Chantelouve.
Cuando llega dice que está con jaqueca. Durtal la besa, pero no puede pasar de ahí, porque la mujer le dijo que quería continuar así su relación. Le pide que vaya a su casa al día siguiente. Al marcharse Durtal se puso a meditar sobre lo ocurrido.
A la mañana siguiente se despertó calmado en relación con el deseo hacia la mujer y se puso a pensar en su trabajo sobre Gilles. El mariscal había fracasado en sus intentos de invocar al diablo. Los hechiceros y alquimistas que le rodeaban le aconsejaron que cediera su alma o que cometiese crímenes y él se inclinó por esto último.
Después de haberse hartado de placeres con el sexo femenino, se dedicó a violar a los niños. Empezó con los del coro de la capilla, a los que violó pero no asesinó. Después fueron desapareciendo los niños de los poblados de los alrededores, a los que violaba y descuartizaba. Hubo cientos de asesinatos infantiles. Después dio un paso más y satisfacía sus sentidos con los cadáveres de los niños. Luego llegó la etapa de arrepentimiento.
Durtal vuelve a la realidad y piensa que su pecado con la Sra. Chantelouve no es más que un simple pecado burgués. Visita la casa de los Chantelouve , donde saluda a ambos esposos. El marido está escribiendo una biografía de santos que amaban poco el aseo.
Durtal les expone que ha inventado un nuevo pecado que estaría relacionado con el sucubato. Queda con la Sra. en verse al día siguiente en su casa.
Cuando la Sra. Chantelouve llega a casa de Durtal, no quiere acceder a las pretensiones de entregarse a sus pretensiones, pero este sigue insistiendo y al final la posee. La mujer tenía el cuerpo frío. Después se sintió arrepentido y piensa que es mejor amar sin esperanza.
 Cuando Des Hermes llega a su casa y le encuentra en una actitud contraria al amor. Van a comer a casa de Carhaix. Comentan el caso de un abate que ha asesinado a su párroco. Des Hermes expresa ideas contrarias al clero y Durtal le pregunta si una mujer a la que visitan los íncubos tiene el cuerpo frío.
Se entera de que Gévingey se encuentra mal. Cree que el canónigo Docre le ha maleficiado y ha ido a que le cure el doctor Johannès. Des Hermes le explica que Docre practica su magia con ratones blancos y otros procedimientos. Durtal expone que le gustaría conocer al canónigo. Cuando se marchan hablan de que el satanismo tiene que ver con la religión.
Durtal se pregunta lo que hay de cierto en el presunto poder de esos químicos deicidas y se dijo que le gustaría tratar con Docre de esas cuestiones. Pensó en los Chantelouve como un medio para llegar a él.
Empezó a pensar que ella llegaría pronto y no le apetecía hacer el amor. Cuando llegó le reprochó a Durtal la lacónica carta que le había enviado. Él se defendió poniendo como excusa motivos familiares: que tenía una amante y un hijo.
Hicieron el amor y luego Durtal se interesó por su marido y ella le contestó que eran libres para hacer cada uno lo que quisiera. Le preguntó por Docre y le contestó que le había tratado, pero que no venía a casa por su marido, porque le asusta. Le aconsejó que no le viera y quedaron en encontrarse dentro de un par de días.
Al día siguiente creyó que tenía que hacer que la Sra. Chantelouve le dijera todo lo que sabía sobre Docre. Pensó si habría sido su amante.
Dedujo que había tres personas diferentes en la Sra. Chantelouve, las mismas que había en Docre y se puso a trabajar sobre Gilles de Rais.
Nadie se atrevió a poner freno a sus crímenes. Al final fue la Iglesia la que lo hizo a través del obispo Jean de Malestroit, que aprovechó que entró armado en la iglesia de Saint Etienne, interrumpiendo la misa, para atrapar a un noble al que había vendido una de sus propiedades.
El obispo manda que se le detenga, hace la investigación de sus crímenes y le juzga el tribunal de la Iglesia al que injuria, pero este le excomulga.
Llega Des Hermes a casa de su amigo y salen a cenar. Van a visitar a Carhaix que estaba enfermo. Durante la visita, llega un sacerdote a interesarse por el enfermo y la pareja de amigos se marcha.
Ya en su casa Durtal recibe la visita de la Sra. Chantelouve y se finge enfermo. Ella como forma de aliviarlo le habla de Docre y le comunica que puede llevarlo a presenciar una misa negra, aunque ella se condenara. Después hablan del canónigo y de cómo actuaba. Posteriormente la Sra. se marchó.
Al día siguiente Gilles de Rais pidió perdón por sus injurias al tribunal y solicitó un día para después confesar sus crímenes ante el tribunal. Confesó sus pecados a los jueces. Al día siguiente ante una sala del tribunal repleta confesó de nuevo todos sus crímenes. La Iglesia y la Inquisición le condenan y le excomulgan, pero tras su arrepentimiento le levantan la excomunión.
El tribunal que juzgó sus delitos humanos le condenó a muerte. Pidió morir junto con sus colaboradores que también habían sido condenados a muerte y le fue concedido.
La Sra. de Chantelouve llega a su casa y le comunica que esa noche le recogería para asistir a la misa negra, pero tenía que firmar un documento sin fecha, en el que reconocía que todo lo relatado era ficción. Lo firmó para poder asistir a la misa. Después llegó Des Hermes, que le comunicó que Gévingey estaba de vuelta y curado. Durtal le contó  a su vez que iba a asistir a una misa negra oficiada por Docre.
La Sra. Chantelouve y Durtal llegan al lugar donde se va a celebrar la misa negra. El lugar es una capilla (antigua iglesia de un convento). Durtal se sienta apartado de los demás. El altar estaba presidido por un Cristo desnudo.El olor le molesta mucho pues le oprime la garganta. Docre empieza la ceremonia, primero alabando al Diablo y luego blasfemando sobre Cristo. En un determinado momento, los asistentes parece como si se hubieran vuelto locos, se profanaban las hostias consagradas y las parejas se revolcaban por el suelo.
Durtal no pudo aguantar más y salió de allí con la Sra. Chantelouve. Esta le dijo que necesitaba un vaso de agua y le llevó a una taberna cercana. Allí el tabernero les llevó a una habitación provista de una cama. La Sra. indujo a Durtal a hacer el amor aunque este no quería en un principio. Al terminar, Durtal vio en la cama fragmentos de hostia. Aunque no fuera creyente, aquello era demasiado para él y decidió romper con ella para siempre.
Al día siguiente le cuenta a Des Hermes lo ocurrido con la misa negra. Luego en casa de los Carhaix, Gévingey explica su curación. Habla del doctor Johannès y el proceso seguido para recuperar la salud, sobre diferentes cuestiones teológicas y ocultistas. Al final de la comida Carhaix se compadece de Durtal porque no cree en nada.
La Sra. Chantelouve le envía una serie de cartas a Durtal que este no contesta y al final ella acepta la ruptura. Llega Des Hermes y se va con él. Hablan del doctor Johannès y Des Hermes le cuenta lo que sabe de él. Cree que es el único capaz de curar determinadas enfermedades. Le cuenta cómo utilizó una piedra preciosa para una curación. Des Hermes cree en lo sobrenatural, pero Durtal vacila.
Están cenando en casa de Carhaix. Llega Gévingey y después Carhaix, que ha ido a ver al carpintero porque las vigas que sostienen algunas campanas se están combando. Se lamentan de la época actual en la que viven y añoran la E. Media. Durtal cuenta lo que ocurrió con Gilles de Rais cuando iban a quemarlo en la hoguera. El noble pidió que los padres de sus víctimas acudieran a su suplicio y estos rezaran para que el mariscal lograse el reposo de su alma. El pueblo sollozó de piedad. El día del suplicio una larga procesión recorrió la ciudad para el reposo del alma del mariscal.
En la calle se oyen los gritos de que Berlanger ha ganado las elecciones.
Mientras Carhaix confía en el más allá, Des Hermes afirma que a este siglo no le importa Cristo.
Edad Media. Siglo XV. Misa en la capilla del castillo de Tiffauges, en donde Gilles de Rais recibe la comunión.
Voz en off de Durtal, que nos informa de que Gilles de Rais es uno de los hombres más ricos de Francia y de los más grandes criminales.
Actualidad. Casa de Durtal. Durtal habla con su amigo Des Hermes de la dificultad de compendiar cómo pensaba el hombre en la Edad Media, ya que su visión del mundo era totalmente distinta.
E. Media. Interior cabaña campesinos. Una familia humilde de campesinos ante el fuego inmóviles.
Actualidad. Interior apartamento. Una familia ante el televisor, inmóviles.
Casa Durtal. Durtal le dice a su amigo que hoy, cada cual se esfuerza por olvidarse. Des Hermes le va a lleva a cenar a casa de unos amigos. Entra el portero para limpiar la casa y le entrega una carta perfumada.
Una violenta explosión hace que los dos amigos se acerquen a la ventana.
Exterior. Salen heridos de un café destrozado por la explosión.
Casa Durtal. Des Hermes comenta que en la E. Media no ocurría esto.
Exterior calle. Se acercan al café, pero la policía mantiene alejada a la gente. Ante una carga policial los dos amigos huyen.
Campanario iglesia Saint-Sulpice. Un hombre voltea las campanas.
Casa de los Carhaix. Durtal y Des Hermes están en el interior. Entra el campanero y les saluda. Cenan y el campanero se interesa por la explosión y si ha habido muertos. Se queja de que se acaban las campanas, de que ahora la gente vive de cara al exterior y que antiguamente sabían quedarse solos con Dios.
E. Media. Campo. Se ve arder una granja y los campesinos abandonan sus tareas para apagar el fuego.
Campo. Suenan las campanas. Dos mujeres escuchan y por el toque saben que alguien se está muriendo.
Plaza del pueblo. Toque de campanas de difuntos. Entierro.
Repique de campanas glorioso con la imagen del Cristo resucitado.
Exterior del castillo de Tiffauges. A lo largo del foso del castillo, varios campesinos están matando las ranas para que no molesten al señor.
Interior del castillo. Gilles de Rais está sentado junto a su tesorero. Le expone que necesita oro y le pide que venda una de sus propiedades.
Bosque, noche. Entran los dos en el bosque y le entregan al evocador del diablo el copón de oro que llevan como donación. Gilles quiere que el diablo le traiga oro. Se oyen alaridos y el evocador vuelve ensangrentado, diciendo que el diablo tenía forma de leopardo.
Actualidad. Casa de Durtal. Está escribiendo el texto descrito anteriormente sobre Gilles de Rais. Entra el portero, que le trae un paquete. Contiene un pequeño cuadro con mariposas y una carta. En ella la mujer le comunica que irá a visitarle. El portero le dice que no se puede quedar a limpiar porque hay partido.
Estadio de fútbol. Está a rebosar en el momento que empieza el partido.
Interior vivienda del portero. Este está viendo el encuentro en la televisión.
Casa de Durtal. Prepara la habitación para la visita de la mujer. Cuando esta llega descubre que es la Sra. Chantelouve, a la que solo había visto una vez. Hablan de diferentes cuestiones y no le deja que la toque. Se despiden hasta la próxima visita.
E. Media. Campo. Dos hombres a caballo se acercan al castillo. Uno es un sacerdote al servicio de Gilles y el otro es el italiano Prelati.
Castillo. Llegan al castillo. Gilles saluda a Prelati y le dice que necesita oro. Le pregunta si hace venir al diablo y Prelati le contesta que es un señor exigente que quiere sangre a lo que el noble le confirma que la tendrá.
Exterior castillo. Unos 15 mendigos se acercan a la puerta del castillo para pedir limosna. Gilles sale de caza acompañado de dos sirvientes. Ven un niño rubio y lo introducen en el castillo. A su madre le dan dos monedas de plata y le dicen que van a hacerlo paje.
Interior castillo. Gilles está con Prelati, que se marcha para prepararse.
Sótano del castillo. El niño está atado. Entra Gilles y finge asombro por ver al niño así. Lo suelta y lo acaricia. El niño se abraza a él y Gilles le corta la garganta.
En el sótano Prelati traza un círculo en el suelo y unos signos enigmáticos. Entra Gilles llevando en una bandeja una mano, los ojos y el corazón del niño.
Huysmans
Actualidad. Casa Carhaix. Siguen comiendo y se deduce que el texto anterior es una narración de Durtal. Cuenta que el diablo nunca se dejó ver y que Rais llegó a matar 150 niños pero esperaba el perdón final de Dios.
Discuten después sobre si la actuación de Juana de Arco fue positiva para Francia. Des Hermes piensa que no, pues la unión de Francia e Inglaterra hubiera creado una nación muy poderosa.
Llaman a la puerta. Son los bomberos, que les comunican que han recibido una amenaza de bomba en la iglesia y les pide que desalojen. Al bajar se oye el ruido del vuelo de un avión.
Aeropuerto. Tras aterrizar bajan del avión una camilla con un pasajero. Una azafata corre hacia los edificios. Entra en una sala donde hay cuatro hombres: un sacerdote católico, un musulmán, un judío y un protestante. La azafata llama al sacerdote y le lleva junto al herido. Empieza a confesarlo y cuando descubre que está en pecado mortal lo ahoga para enviarle con el diablo. El sacerdote se llama Docre.
Casa Durtal. Llega la Sra. Chantelove que le dice que tiene un poco de fiebre. En un primer momento no quiere que se le acerque, pero cuando la abraza, ella lo besa con furia y se pega a su cuerpo, moviendo las caderas y hablando entrecortadamente. Al final consigue separarla y ella se tranquiliza. Le pide que vaya al día siguiente a su casa. Le explica su situación con su marido y que no permite que la controle.
Se oyen campanas.
E. Media. Exterior cañada.  Se oyen campanas. Una niña de 10 años recoge estiércol de caballo. Una vieja, proveedora de niños para Gilles, la convence para que la acompañe.
Calle del pueblo. Dos niños están jugando en la calle. Dos jinetes los ven y se acercan. Una mujer sale de una casa y se los lleva, cerrando la puerta con cerrojo.
Habitación de Gilles de Rais. Gilles está sentado en una silla junto a su primo y Prelati y otros. Todo está lleno de comida y botellas vacías de la siniestra fiesta desarrollada allí. En el suelo yacen los cadáveres de dos niños degollados y sobre la chimenea están sus cabezas. Gilles se levanta coge una cabeza y la besa en los labios.
Actualidad. Casa de los Chantelouve. Una mujer está leyendo un texto maniqueo. Durtal y Des Hermes están entre otros invitados. Cuando la mujer termina de leer hablan del maniqueísmo y de que el culto de Satán llega hasta hoy. Se oye el alboroto de una manifestación que pasa por la calle. Llega el sacerdote Docre, hijo de la mujer que leía antes. Siguen hablando del satanismo y de que su centro está en Roma. También hablan de la superpoblación.
La Sra. Docre, al ver a Durtal interesado en el satanismo, le invita a que les visite para hablar del tema, y Durtal acepta. La Sra. Chantelouve se lleva a Durtal para que le firme uno de sus libros. Después de firmarlo, ella lo abraza y estrecha contra él moviendo sus caderas y echando la cabeza hacia atrás.
Ilustración de Carrière
E. Media. Interior castillo. El capitán Touscheronde acompañado de otros soldados, el escribano y guiados por un criado de Gilles, llegan al sótano, a la sala donde Prelati invocaba al diablo. Buscan debajo de la leña y encuentran los restos de los niños asesinados.
Interior prisión. Gilles está prisionero. Entran varias personas, entre ellos un inquisidor y el obispo Jean de Malestroit. Le acusan de sodomía, invocar al maligno, adivinación y asesinato de niños. Gilles se niega a contestar, pues no les considera dignos de su nivel y les insulta. El obispo le excomulga y se marchan. La excomunión deja a Gilles sombrío y conmocionado.
En el exterior del castillo, unas 40 mujeres mal vestidas están pendientes de la ventana de la celda de Gilles.
Interior celda. Gilles oye un canto religioso que sube desde abajo. También le llegan algunas piedras.
Actualidad. Jardín casa de Docre. Dos hombres armados están disparando sobre un blanco.
Interior casa Docre. Entra uno de los hombres que estaban disparando y le enseña la diana a la Sra. Docre. Esta se lamenta  de que hoy día sea preciso tener múltiples guardaespaldas. También se lamenta de que quieren derribarle la capilla y todo el barrio para construir una ciudad nueva.
E. Media. Celda de la prisión. Gilles está ante las mismas personas que la víspera, pero su actitud es diferente. Pide perdón por su comportamiento del día anterior y suplica que anulen su excomunión. Después confiesa sus pecados de sodomía, homicidio, invocación del diablo, de inmolar niños, de gozar con ellos después de muertos y mientras morían. Afirma que nadie le indujo a ello. Traen a Prelati encadenado. Gilles se despide de él y le pide que rece.
Sala del proceso. Gilles ha confesado ante el tribunal todos sus delitos. Entre los presentes se encuentran las madres de los niños asesinados. Pide perdón por sus pecados, implora la misericordia y el perdón de Dios y de los padres de los niños que degolló. Algunas madres lloran. Se arrodilla y pide que se le levante la excomunión, a lo que el obispo accede. Solicita que el día de su suplicio se haga una procesión para pedir a Dios su salvación. Pide a todos el auxilio de sus oraciones. Las mujeres y el resto de la concurrencia se arrodilla y empiezan a rezar. El obispo se acerca a Gilles y se arrodilla junto a él y rezan juntos.
Actualidad. Calle de París. Interior taxi. Durtal le explica a la Sra. Chantelouve que a Gilles le colgaron, que hicieron la procesión y que está junto a Cristo. La Sra. le advierte que va a ver cosas que le sorprenderán y que ella ya ha asistido varias veces.
Bajan del taxi, entran en una casa, pasan por el jardín y penetran en la capilla.
Interior capilla. Es una vieja capilla en mal estado. Junto al altar hay un macho cabrío atado. Hay unas 40 personas que no se distinguen bien. Tras el altar está el Cristo de Grünewald. Aparece un monaguillo y enciende los cirios. La Sra. Chantelouve le explica que uno es el superior de un convento, el otro médico, etc.
Entra una mujer con antifaz que sube y se acuesta encima del altar. Abre su capa y está desnuda. Sale Docre para oficiar la misa siguiendo el ritual clásico, lo que hace pensar a Durtal que va a ser una misa normal. Alguna mujer empieza excitarse, a desabrochar sus ropas. En un determinado momento Docre empieza a blasfemar. Durante la comunión los comulgantes sacan la hostia de su boca y la conservan en la mano para profanarla posteriormente. La Sra. Chantelouve se acerca a comulgar y Docre le da un puñado de hostias en la mano. Después aumentan los gritos de algunas mujeres, ciertas parejas empiezan a acoplarse. Durtal agarra a la Sra. Chantelouve y la saca de la capilla.
Exterior calle. La Sra. se apoya en la pared. Durtal respira profundamente. La mujer le dice que necesita un vaso de agua y le lleva a un café cercano.
Interior taberna. El dueño, tras una señal de la mujer, los conduce a una sucia habitación que tiene una cama. Ella arrastra a Durtal hacia la cama y hacen el amor.
Interior capilla. Continúa la orgía. De pronto Docre se da cuenta de que algo extraño ocurre. Al fondo unos policías han entrado. Huye, pero le persiguen. Se encierra y se suicida. La mujer del altar se marcha cojeando, por lo que se da a entender que es la Sra. Docre.
Interior habitación taberna. Después de hacer el amor, Durtal de que la Sra. Chantelouve lleva algo en la mano. La obliga a abrirla y ve las hostias. Se viste y se marcha, dejándola sola a pesar de sus ruegos.
Exterior calle. Durtal ve que delante de la capilla hay un autocar de la policía, al que hacen entrar algunas personas.
Interior capilla. Está desierta, excepto la cabra. La cámara se acerca al Cristo de Grünewald, que a pesar de ser inmundo brilla con una espiritualidad misteriosa.

Diferencias:
·       La acción de la novela se desarrolla en el siglo XIX, mientras que en guion se reparte entre la Edad Media y el siglo XX.
Cristo de Grünewald
·       Lo que sabemos de Gilles de Rais en la novela es narrado por Durtal, el protagonista de la misma. En el guion una parte es contada por Durtal, pero la mayor parte el realizador nos muestra directamente la Edad Media. En las primeras transiciones entre una época y otra Buñuel utiliza la voz de Durtal como narrador.
·       Buñuel introduce en el guion la gran obsesión de sus últimos años: el terrorismo. Aparece en dos ocasiones: la explosión del café y cuando están en casa de Carhaix y tienen que desalojar la casa por amenaza de bomba en la iglesias.
·       En la novela la llegada de la carta de la Sra. Chantelouve llega después de conocer al campanero Carhaix. En el guion ocurre al revés.
·       En el guion se reduce la importancia del campanero respecto a la novela. A cambio aumenta el de la Sra. Chantelouve, si lo miramos en relación con el total de la obra. Como es habitual en toda adaptación hay que reducir contenido, por lo que se reducen los encuentros entre Durtal y la Sra. Chantelouve, así como las visitas a los Carhaix.
·       En la novela Gilles de Rais es un personaje secundario, mientras que en el guion, aunque no sea el protagonista, la obra gira en torno a él. Podríamos decir que es el personaje más importante debido al interés que demuestra Buñuel por la Edad Media y la contradicción del personaje: un gran criminal y sin embargo un cristiano que quiere morir limpio de pecado. Los familiares de las víctimas rezan por su alma.
·       En el guion desaparecen los debates de teología, satanismo, etc. así como todo la inquietud del Durtal por saber quién será la mujer de la carta. Tampoco se explican cómo realiza Docre su magia  y se suaviza mucho todo lo relacionado con la misa negra.
·       Huysmans no aclara lo que ocurre con Docre después de la Misa Negra, pero cabe suponer que sobrevive sigue con sus sacrílegos. Buñuel hace que se suicide.
·       El final de la obra ha sido sustancialmente modificado. Mientras en la novela hay un comentario entre Durtal y su amigo sobre el satanismo y la religión en el mundo actual, Buñuel lo hace acercando la cámara al Cristo de Grünewald, este Cristo torturado, inmundo, repulsivo -y que sin embargo, resplandece con una espiritualidad misteriosa.




[1] La primera edición del guion fue la francesa: Luis Buñuel: Là-bas, Ècriture, 1993. En español lo editó el Instituto de Estudios Turolenses en 1990: Luis Buñuel: Là-bas.
[2] La edición que he manejado es: J.-K. Huysmans: Allá lejos, Ed. Bruguera, 1986
[3] Pedro Christian García Buñuel, en el prólogo de: Luis Buñuel: Là-bas, Instituto de Estudios Turolenses, 1990, pág. 11
[4] Denis Rémi Pra: L’adaptation selon Luis Buñuel: la littérature source d’imagination et de création, Tesis doctoral, Universidad de los Angeles, 2013, pág. 328

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